Se puede juzgar el verdadero carácter de un humano por la forma en la que trata a sus compañeros animales.

Paul McCartney

No habían transcurrido ni dos días de que miembros de la comunidad de defensoras y defensores de los animales habían asistido al Monumento a la Patria en Mérida para manifestarse ante el insólito incremento del maltrato animal en el estado y particularmente en Mérida y sus municipios aledaños, cuando se tuvo conocimiento de la atrocidad cometida contra el gatito que aparece en la imagen.

Observarlo ahorcado es tremendamente desolador, pero son esas el tipo de imágenes desgarradoras que en estos últimos tiempos se repiten una y otra vez en las denuncias ciudadanas que llegan al radar de activistas y población civil interesada en el bienestar animal

Fotografía: Montserrat de María

La convocatoria a esta concentración se llevó a cabo por la agrupación de Rescatistas Independientes Unidos Mérida Yucatán, se buscó interpelar a la población de la gravedad que encierra el maltrato hacia animales domésticos como perros y gatos, pero también de otras especies que son forzadas a trabajar bajo inclementes temperaturas y condiciones precarias, como son los caballos de las calesas turísticas tan popularizadas en el centro de la ciudad, a reflexionar sobre el tráfico de aves protegidas, comprender lo que grandes construcciones implican para la fauna de nuestro estado (y península), exigir justicia por animales muertos por mala praxis, así como invitar a la ciudadanía a unirse a las voces que se manifiestan ante cualquier abuso hacia los animales.

Una creciente abominación

Desde el abandono, la falta de atención y cuidados, el mantener encadenado, la indolencia al usar calesas, la asistencia a espectáculos taurinos o peleas de gallos, la captura de aves en jaulas, hasta la mutilación, violaciones, golpizas y asesinatos, el maltrato animal tiene muchas formas de ejecutarse y tristemente la mayoría de estos actos quedan impunes, sin exposición y sin justicia. Por eso es tan importante que cuando se tiene constancia de una acción violenta hacia un animal se evidencie y se persiga sin desestimar ningún recurso, ni esfuerzo, porque el único ser con el que cuentan los animalitos tan desprotegidos es la de aquel ser humano que se conmueva de su situación.

Foto: Monserrat de María

Decenas de denuncias diariamente

La denuncia por el asesinato del gatito antes mencionado fue cubierta por Evolución Animal A.C., quien deja constancia a través de la red social Facebook en una publicación abierta que explica lo siguiente:

“Una vez más, en Evolución Animal A.C. nos toca interponer una denuncia por crueldad animal contra quien ocasionó la muerte de este animalito.

El maltrato animal es delito en Yucatán desde el año 2013.

Todo ciudadano (los veterinarios lo son) testigo de un posible caso de crueldad animal deben denunciarlo en la UEMA (Unidad Especializada en Maltrato Animal) de la Fiscalía General del Estado de Yucatán o en el Ministerio Público que corresponda a la zona de los hechos.

Debe llamarse al 911 y la Unidad que llegue a atender el reporte, tiene la obligación de levantar información general de los hechos y testigos, así como de, acordonar el área y asegurar al animal o proteger su cuerpo para que las evidencias no sean contaminadas.

También es su obligación poner a la Fiscalía en conocimiento de los posibles hechos delictuosos independientemente de la denuncia que las víctimas o testigos de los hechos levanten.

La Fiscalía tiene la obligación, apenas enterarse, de abrir una carpeta de investigación, pues el maltrato y la crueldad animal son delitos que en nuestro Estado se persiguen de oficio.

Agradecemos a la Policía Municipal de Umán su pronta presencia en el lugar de los hechos y el seguimiento protocolario para la protección de la escena y evidencias.

#EvoluciónAnimal”

Sin la labor de personas como quienes colaboran en Evolución animal o en organizaciones como Rescatistas Independientes, la tarea de evidenciar el incesante y además alarmante incremento de vejaciones que sufren los animalitos sería prácticamente imposible.

Existen las leyes sí, pero éstas no se cumplirán por acto de magia y menos en nuestro país y con absoluta vergüenza, menos en un estado que se posiciona como el primer lugar en maltrato animal a nivel nacional. Para que las leyes que castigan a quienes agreden a los animales se efectúen debe haber quienes estén detrás del caso continuamente y trabajar incesantemente hasta que algo cercano a la justicia se asiente.

La infamia tiene rostro

¿Pero quiénes son los perpetradores de semejantes atrocidades? Existen perfiles de los maltratadores, personas con trastornos de conducta que utilizan a seres inocentes como vehículo de su ira, frustración y traumas. Infringen dolor a quienes no pueden defenderse como actos de abuso de poder, divertirse a costa del dolor, sentir placer al observar el sufrimiento e incluso como una forma económica cuando se trata de corridas de toros, peleas de perros o gallos, o utilizar a las hembras gestantes para vender cachorros. Personas cercanas a la psicopatía que agreden a quienes no pueden defenderse.

“México es el tercer lugar del mundo en casos de maltrato animal, y el 86 por ciento de los agresores son hombres. El maltrato animal es la antesala de la violencia social”, señaló la diputada Leticia Varela.

El país se encuentra en el tercer lugar a nivel mundial mientras que el estado de Yucatán se encuentra en el primer lugar a nivel nacional, si la imparable violencia que vive el país ha alcanzado a seres absolutamente indefensos e inocentes, ¿cómo podríamos expresarnos de la nación en la que vivimos? ¿cómo podemos sentirnos seguros, si ante tales cifras es como si camináramos todo el tiempo entre delincuentes?

Parecería que nos encontramos muy lejos de ser una nación respetuosa con los seres sintientes, no se trata de ser pesimistas, es una obligación de realidad enfrentarnos a la situación actual para poder lejos de ensoñaciones y evasiones hacer frente a la atroz realidad que estamos viviendo.

Todas las iniciativas y manifestaciones existentes para visibilizar el estado actual en el que se encuentran los animales en nuestro país son totalmente necesarias y será imperioso repetirlas y apoyarlas continuamente hasta que deseamos, en un futuro adelante podamos cambiar estas cifras que exponen el tipo de personas que vergonzosamente pueden llegar a ser algunos yucatecos, algunos mexicanos.

“La vida es vida, sea un gato, un perro o un humano. No hay diferencia entre un gato y un humano. La idea de la diferencia es una idea humana para provecho del hombre.

(Sri Aurobindo)”

Daniela Esquivel: Directora de escena, promotora de lectura, profesora y colaboradora de medios digitales. Exploradora gastronómica y lectora incansable. Nómada entre la Gran Tenochtitlan y la Tierra del Faisán y del Venado.

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