Últimamente en redes sociales se habla mucho de autismo, pero no siempre se aborda el tema desde una óptica adecuada. Se habla como si fueran niños mal educados, que hacen berrinches, que "es la moda"... En fin, una sarta de ideas y opiniones, en ocasiones de personas que nunca han vivido y convivido con personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Empecemos por entender qué es el TEA: NO es una enfermedad, NO es contagioso, y por ser un espectro conlleva muchas conductas, características, rasgos…
Es una condición del neurodesarrollo que altera la forma en la que el cerebro se organiza y desarrolla. Impacta en las áreas de la comunicación, socialización , y a veces la independencia personal en cuanto hábitos alimenticios, higiene y formas sociales. Ninguna persona con esta condición es igual a otra: sus conductas, actitudes, respuestas y manera de resolver las situaciones que se le presentan en la vida diaria pueden variar como lo hacen con cualquier persona. Y esto es importante señalarlo porque no existe un instructivo o receta para trabajar, educar o convivir con ellos.
Entonces el sonido o música que a uno puede producirle tranquilidad a otro puede molestarlo al grado de llevarlo a una crisis de ansiedad, al no percibir los estímulos ambientales de la misma forma que las personas neurotípicas, hay que buscar los estímulos que a él o ella le ayudan a relajarse, a calmarse, sencillo no es ni para los padres de familia, ni para maestros o los niños que conviven con ellos en el aula.
Es por ello que, antes de hablar de que la escuela regular es para todos, hay que preparar a los niños y adolescentes para estar en ese contexto. Deben ser capaces de escuchar y entender cuando se les da una indicación, tener un canal de comunicación con las personas del entorno, ya sea a través del habla, o con pictogramas, imágenes, o señas cotidianas; la persona a cargo del grupo debe trabajar con los compañeros para informar si hay algún sonido, ruido, material (globos, payasos u otro elemento) que pueda desencadenar una crisis.
Si alguien piensa integrar a su hijo(a) a una escuela sin maestros especialistas debe informarse acerca del ambiente, actividades, rutinas que se desarrollan en la escuela y más importante aún es que comparta con los responsables la manera en la que se calma su hijo(a). Si requiere un apoyo individual o específico, como podría ser el uso de una tableta, un objeto de apego, etcétera… Cuando exista una actividad diferente en la escuela es muy importante anticiparle al alumno qué es lo que va a cambiar, qué va a pasar, darle seguridad.
Una forma de apoyar a una persona con TEA es tener rutinas tanto en casa como en la escuela, anticipar qué va a realizar, en dónde, con quién; tener a la mano el objeto, música o sonido que lo ayude a estar en calma, respetar sus intereses y tiempo de atención, proporcionarle muchos estímulos sensoriales que sean de su agrado.
¿Se puede brindar esta atención a un alumno en un grupo de 30 alumnos? Sí, dependiendo del grado de autismo del que se habla, pero también si se cuenta con las herramientas antes mencionadas para poder participar de las actividades de aprendizaje, y si el/la docente está capacitada acerca del tema y las características del alumno.
No es simplemente decidir a qué escuela lo integro porque ahí están los hermanos, o porque es la más cercana a casa, porque quizá en lugar de ayudarlo lo estamos saturando con estímulos que para él son desconocidos, estresantes, duran mucho tiempo… La tarea no es fácil pero hay que investigar y conocer a al niño o niña para darle la mejor opción posible en pro de su aprendizaje. Proporcionarle los estímulos necesarios es un proceso de cada día porque la igual que cualquier otra persona los humanos somos complejos.
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