Un accidente más ¿Nos estaremos acostumbrando?

Alguien avisa de un accidente. Uno más como tristemente vemos a diario.

Alguien venía conduciendo un Mazda con placas del estado de Quintana Roo, alguien dice que venía a exceso de velocidad, alguien que venía alcoholizado o drogado, alguien más, dice que convulsionó y que eso fue lo que lo llevó a pisar el acelerador.

Lamentablemente nada de esto puede ser confirmado porque el encargado del peritaje automovilístico se encuentra realizando su trabajo y no tienen aún la información completa.

Foto de Daniela Esquivel

Alguien que pertenece al cuerpo policiaco de la ciudad explica que fue por alcance, pero que no podría decir que fue por exceso de velocidad, aunque tampoco podría negarlo.

Alguien graba con su celular.

Alguien le llama a su familia diciéndole que hay mucho tránsito en la 23.

Alguien graba y transmite en vivo para medios locales.

Alguien camina hacia el Servipollo para comprar lo que requiere para la comida del día.

Alguien arregla el pequeño camellón frente a la tienda Seven Eleven situada sólo a pocos metros de donde ocurrió el percance.

Alguien cuenta, que le contó alguien, que quien manejaba la camioneta Mitsubishi no tiene licencia.
Alguien lo desmiente.

Alguien dice conocer a la muchacha que venía acompañando al conductor de la camioneta Mitsubishi.

Alguien culpa de estos accidentes el aumento de carros en la ciudad, la llegada de conductores foráneos que vienen de otras ciudades donde se acostumbra manejar a mayor velocidad y en condiciones donde a vialidad lo permite, a diferencia de nuestra pequeña, impoluta y tranquila Mérida. Y señala la placa del auto Mitsubishi.

Foto de Daniela Esquivel

Alguien dice, qué bueno que hoy no traje a mi niña al Jardín de Niños Montecarlo, situado prácticamente en frente de donde ocurrió el siniestro.

Alguien dice, mi hija viene a clases de danza aquí, en este estudio, qué horrible.

Alguien ayudó a los conductores, dejando su comercio y ofreciendo su ayuda, atenta a si necesitaban algo; a pesar de los nervios que la hacían tener temblor de manos.

Alguien vio en cámara lenta todo…

Alguien sigue impactado…

Alguien pudo haber pasado por esa acera, o por esa calle, o sobre la escarpa, o con su moto repartiendo en un día de trabajo, o un niño pequeño tomado de la mano de su madre…

¿HASTA CUÁNDO?

Alguien que pudimos ser cualquiera de nosotros, de nosotras, de nuestros afectos.

Deber conjunto de ciudadanía, AUTORIDADES VIALES, municipales y agrupaciones vecinales encontrar soluciones a una situación que de no atenderse a la brevedad podrá ir creciendo sin parar.
Como dato importante: Solamente esta zona de Montecarlo, ha registrado desde hace tres meses, 6 choques mensuales. Una estadística que no debería sernos indiferentes A NADIE; porque ese ALGUIEN pudimos ser cualquiera de usted lector, lectora. O una servidora.

Daniela Esquivel: Directora de escena, promotora de lectura, profesora y colaboradora de medios digitales. Exploradora gastronómica y lectora incansable. Nómada entre la Gran Tenochtitlan y la Tierra del Faisán y del Venado.