Los partidos políticos llegan a robar el gusto por los colores.

panthone

En una iniciativa por recuperar espacios públicos, un grupo de vecinos decidimos pintar las bancas de nuestro parque, pero no lo quisimos hacer sin el consentimiento de los colonos de nuestra comunidad, así que una asamblea vecinal expusimos el punto, y esto fue lo que pasó:

Sin excepción todos los vecinos dijeron que sí era necesario el remozamiento de las bancas, y que era una tarea que teníamos que tomar en nuestras propias manos, porque ya nos habíamos cansado de hacer la peticiones a las autoridades y pasaban los meses y nada.

Se trataba de 5 bancas de concreto, había que raspar para emparejar los bordes levantados de la pintura maltratada, lavar las bancas y aplicar la pintura. El dueño de la tienda de pinturas ofreció la donación de una cubeta de pintura, yo de verdad me sentí en un momento en el primer mundo de la auténtica participación ciudadana.

Incluso, quedamos de acuerdo en que niños y jóvenes pintarán las bancas; otros vecinos se ofrecieron a llevar un refrigerio, las cosas iban avanzando de maravilla hasta que…

El problema del color

Alguien dijo…. ¿y de qué color las vamos a pintar? azúl dijeron unos, se escucha tajante una voz: “van a decir que el PAN nos vino a pintar las bancas” ese comentario bastó para que se soltará una discusión que pasó de lo acalorado a la denostación de todos y cada uno de los partidos políticos, que si era rojo que era el PRI. Verde dijo una vecina que es ecológico, a lo mejor si hubiera dicho sustentable, se hubiera puesto menos intensas las críticas.

Hasta que otra vecina en su sabiduría dijo: ¡basta, no es posible que los partidos políticos hasta el gusto por los colores nos roben! Se hizo un total silencio, entonces otro vecino dijo: llevemos a votación el color, de manera secreta, pero no perdamos la oportunidad de arreglar las bancas, y el dueño de las tienda de pinturas arremetió: ¡claro podemos escoger el color de pintura que sea, malo fuera que vinieran las autoridades y nos la impusiera! y todos soltamos la carcajada.

Votamos, sobre 5 colores y sus variantes:

  • Colores: azul, verde, rojo, amarillo y morado.
  • Variantes: fuerte, medio o claro.

Entonces el tema del color se volvió una elección insospechada, y en un buen ejercicio democrático, donde se podía votar de la siguiente manera: en una urna por el color y en la otra por la variante. Entonces la elección se ganaba por color y variante. Las opciones quedaron en 15.

¡Ganó el verde medio!

La pintada de las bancas se llevó a cabo a los 15 días de la asamblea vecinal, y se convirtió en una verbena, nos divertimos, tuvimos la voluntad de recuperar nuestro espacio público, pero sobre todo, al final, pintamos todos, y el caso de éxito logrado fue lo más importante: somos nosotros los que decidimos por el bien de nuestra comunidad, y sólo nosotros.

Sin embargo, se vale también decir que si se pagan impuestos las autoridades deben hacer el mantenimiento que le corresponde a los parques y jardínes de la ciudad, pero mientras los políticos vean a las comunidades empoderadas, tendrán que trabajar más por ellas para ganar su preferencia electoral.

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