Las dunas costeras de Chuburná Puerto, Yucatán, albergan valiosas especies endémicas y bajo protección oficial. Ante la ausencia de garantías por parte de las instituciones (PROFEPA y SEMARNAT) que debieran protegerlas y ante un gobierno local y federal que se “pasa la bolita” sin asumir responsabilidades, la sociedad civil yucateca está volcada en defenderlas a toda costa.
Entre estas especies destacan las que a través de este escrito nombraremos y te invitamos a conocerlas porque uno defiende aquello que ama, y ama aquello que conoce y valora. Todas incluidas en la NOM-059-Semarnat, como especies amenazadas:
- Colibrí tijereta mexicano (Doricha eliza): especie considerada poco común en sus hábitats naturales siendo los matorrales áridos de tierras bajas, bordes semiabiertos de manglares y jardines. El colibrí de Elisa ha sido calificado como casi amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) debido a que su pequeña zona de distribución y su reducida población, estimada entre 2500 y 10 000 individuos maduros, se presumen estar en decadencia como resultado de la continua pérdida y degradación de su hábitat.

- Matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus): son aves de distribución muy restringida, se encuentra desde las costas de Río Lagartos hasta las costas de Celestún, sobre el litoral del Estado de Yucatán. Los últimos registros indican que se localiza solamente en algunos lugares del oriente del municipio de Dzilam de Bravo, en el tramo comprendido entre el municipio de Telchac Puerto y el municipio de Progreso denominado San Benito, así como en los alrededores de los puertos de Sisal y Celestún. Se estima que la superficie total de su área de distribución es de unos 11.340 km². Sin embargo, se estima que sólo 6.845 km² de esta área adecuada están disponibles para esta especie. Esta especie es considerada un especialista del hábitat cuya distribución está determinada fundamentalmente por los límites de las temperaturas frías y las precipitaciones anuales. Habita principalmente en el bosque de matorral espinoso costero y en la vegetación de dunas costeras, que se extiende sólo unos pocos kilómetros tierra adentro, de 0 a 50 m sobre el nivel del mar.
- Biznaga cabeza de gato (Mammillaria gaumeri): Cactácea endémica catalogada en peligro de extinción: pequeño cactus conocido como biznaga «cabeza de gato» o pool mis que, confirman especialistas del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY). Dicha planta se encuentra oficialmente catalogada en peligro de extinción, irreemplazable para la biodiversidad de toda la franja costera de la Península de Yucatán, destacan los investigadores Juan Pablo Uc Canché, Miguel Herrera Alamillo y Luis Rodríguez Zapata. Explican que la gravedad de la situación radica en que, en apenas dos décadas, la cantidad de colonias registradas cayó drásticamente de 12 a sólo ocho sobrevivientes. Biólogos señalan que si esta especie llega a extinguirse por completo se generará un impacto ambiental devastador al romper el frágil equilibrio de los ecosistemas locales, perjudicando de forma directa a las redes de insectos y polinizadores que dependen de sus flores para subsistir, al mismo tiempo que se borraría para siempre un valioso símbolo de la historia natural y del patrimonio biocultural maya. Fuente: Consigna Yucatán.

- Iguana rayada (Ctenosaura similis): En México, la NOM-059-SEMARNAT-2010 considera a esta iguana como Amenazada; la UICN 2019-1 como de Preocupación menor.[1] Los principales factores de riesgo que amenazan a la especie son la fragmentación y disminución de su hábitat y el consumo de su carne, piel y huevos. Asimismo, la presencia de asentamientos humanos en las áreas costeras es un factor importante de desplazamiento para muchas especies; así como la fragmentación de las selvas y la devastación de manglares
- Tortugas marinas (Carey y Blanca): Utilizan las playas de la localidad para su arribo y anidación estacional. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) califica a esta especie como en Peligro Crítico y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (CITES) la coloca en el Apéndice 1 que incluye a todas las especies en peligro de extinción que son o pueden ser afectadas por el comercio. En la NOM-059-ECOL-2001 se tiene a esta especie en Peligro.
- Algodón silvestre: Vegetación nativa esencial para la estabilidad de las dunas frente a huracanes. Catalogado en México bajo protección especial por la norma NOM-059-SEMARNAT.

Los responsables del complejo turístico “Las Dunas” eliminaron por completo la vegetación de 13 mil metros cuadrados en Chuburná Puerto, incluidos ejemplares de estas especies protegidas, la clausura temporal total de las obras no garantiza que más adelante no se retomen construcciones, buscando amparos o algunas otras artimañas corruptas y en lo absoluto restituyen el terrible daño ya realizado a la flora y fauna del lugar por lo que te invitamos a seguir informándote de los avances y resoluciones en los diversos medios de comunicación y seguir difundiendo la importancia de salvaguardar Las dunas de Chuburná.
Además, otro factor poco mencionado, pero igual de importante es la contaminación lumínica que traería un desarrollo de tal magnitud en la zona de dunas, pues esta afecta a las tortugas, aves migratorias y la experiencia misma.

Fotograías: Tania Campos
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