Es verdad, un auto nos permite una movilidad infinita, pero cada vez más se vuelve más caro tener uno, y todavía en Mérida estamos muy lejos de poder dejarlos porque el transporte público, aún reconociendo que se han hecho esfuerzos importantes como el Va y Ven, estamos lejos de tener una movilidad urbana eficiente y sustentable, por lo que el automóvil y las motocicletas siguen siendo la opción de movilidad para nuestra entidad.

Los costos de los seguros

Tener un auto sin seguro con el nivel de accidentes que se reportan en el estado resulta temerario. si se considera que en ya para abril de este año el Departamento de Peritos de Tránsito Terrestre de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, ya para abril se habían registrado 500 accidentes viales tan solo en la ciudad de Mérida, más 385 al interior del estado. (Diario de Yucatán, 15.04.22)

La inflación también hizo que los precios de los seguros se elevarán, de acuerdo con el INEGI, este tipo de productos aumento de precio hasta en un 10.31% esto a razón del encarecimiento de las refacciones y por el registro de un mayor número de siniestros, esto según datos de Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Una manera de paliar esta situación, nos la de la Condusef quien en su página cuenta con un simulador de seguros de autos, donde uno ingresa los datos del vehículo, y con ello se pueden revisar las opciones que mejor se adapten al presupuesto, porque además, hay que recordar que uno de los requisitos para reemplacamiento en Yucatán, es que el auto este asegurado como partes de los requisitos de este trámite para lo cual se solicita la póliza del seguro.

Aún con esta carestía y la exigencia burocrática del seguro del auto por su tenencia, hay que hacer el esfuerzo por mantener el auto asegurado, porque el auto forma parte del patrimonio, el cual se puede perder por robo o accidente, pero más allá de la pérdida material. por ejemplo, en un accidente donde se vean comprometidas las vidas de los tripulantes de la escena, resulta que un seguro puede aliviar los gastos médicos, legales y funerarios, producto de un siniestro.

Las reparaciones

Los autos que se venden de México, aún cuando se ensamblan aquí, muchas de sus piezas son importadas, así que las reparaciones también subieron de precio tanto en insumos como en mano de obra, ya sea que se lleve a la agencia o con un mecánico. Según las cifras del INEGI, los precios se incrementaron en un 4.75%

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA) los costos de las reparaciones por marca de origen varía; por ejemplo, hasta diciembre del 2021, un automóvil de marca americana rondó en 2,901 pesos, en las marcas asiáticas en 2,998 y si es europeo se ubicó en 3,254 pesos, así que a estos precios se les debe aumentar el. 4.75%, tarifas que consideran el mantenimiento anual del auto, si el auto, no lo tuviese, y presta mayores desajustes, estas cifras se elevarán considerablemente.

¿Es rentable tener un auto?

La respuesta tiene varias aristas, una de ellas es que los automóviles se deprecian muy rápido con tan sólo sacarlo de la agencia. Según la plataforma Kavak un de las más importantes en la venta y compra de autos seminuevos en México, cualquier auto pierde 27% de su valor al salir de la agencia y se devalúa 10% cada año dependiendo la marca, el modelo y claro está, las condiciones del vehículo, en la medida que este se encuentre en buenas condiciones, este se deprecia menos.

Si tomamos como referencia estos números, resulta que un auto que costó 250 mil pesos, al poner una llanta afuera de la agencia su precio es de 182, 500 pesos, y para el 2023 ya costará 164,250, pero se seguirá pagando por el seguro mantenimiento, tenencia y gasolina la cual mueve sus precios todos los días.

No obstante cuando se tienen problemas de movilidad como los que se tienen en Mérida, donde el transporte público, no ha registrado en 20 años cambios significativos en sus rutas, y ante un desarrollo urbano que ha crecido exponencialmente, resulta complejo, si se tiene un auto, renunciar a él.

Al parecer el escenario, es seguir manteniendo el auto, y combatir la carestía de su manutención con una búsqueda más dedicada de los productos y servicios que requiere para sus sostenimiento. Lo que sí es innegable, es que cada vez hay que echarle más dinero para su subvención. Quizás sea momento de replantear seriamente, el uso de la bicicleta.

Foto cortesía

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