Las personas trans existen y resisten. El 31 de marzo de cada año, Día Internacional de la Visibilidad Trans, es una oportunidad para cuestionarnos y reconocer que las personas trans forman parte esencial de la sociedad y su existencia no depende de una opinión.
La visibilidad trans es fundamental
Este día tiene el objetivo de reconocer a las personas trans, no como una minoría, sino como una parte de la sociedad.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) señala que este día surge «con el propósito de remarcar el valor de vida de manera abierta, sin ningún tipo de prejuicio, además sin dejar de reconocer la fuerte lucha que han conllevado personas trans, que han sido pioneros y pioneras de esta lucha».
En este día, es preciso subrayar que los derechos humanos no son opcionales y es así que las personas trans deben recibirlos como cualquier otra persona y, entre ellos, se encuentra el desarrollo libre de la personalidad, considerado en el Artículo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Además, existen derechos particulares para esta población que deben garantizarse, tales como el derecho al cambio de identidad en la documentación oficial; que, dicho sea de paso, esta fue aprobada para Yucatán el año pasado y, sin embargo, asociaciones civiles como Kanan reportan que el Registro Civil continúa obstaculizando este derecho.
Cabe aclarar que estos derechos particulares, no son -como mucha gente dice- privilegios, sino que abonan para que puedan garantizarse los derechos básicos que, en la práctica, muchas veces se les niegan debido a la falta de reconocimiento legal y social. Estas garantías específicas no les otorgan más derechos que a otras personas, sino que buscan corregir desigualdades estructurales y eliminar las barreras que históricamente han impedido el acceso pleno a la educación, la salud, el empleo y la justicia para las personas trans.
En este sentido, es crucial que las instituciones no solo reconozcan estos derechos en el papel, sino que los hagan efectivos, asegurando que no existan trabas burocráticas ni discriminación en su ejercicio. La lucha por los derechos trans no es un tema de opiniones ni debates: es una cuestión de justicia, dignidad y derechos humanos.
ENTRADAS RELACIONADAS