Seis animales que permanecían bajo resguardo en el Parque Zoológico del Centenario murieron tras el ingreso de una jauría de perros en situación de calle durante la madrugada de este jueves, un hecho que vuelve a poner sobre la mesa una problemática que desde hace años atraviesa a Mérida: el abandono animal y sus consecuencias.
De acuerdo con información del Ayuntamiento de Mérida, el incidente fue detectado durante un recorrido de vigilancia realizado en el cambio de turno del personal del zoológico. En el lugar fueron encontrados varios perros dentro de las instalaciones.
Tras la inspección correspondiente, se determinó que los animales ingresaron después de escarbar bajo una sección de la malla perimetral, lo que les permitió acceder a un área donde se encontraban venados y borregos.
Aunque los perros huyeron cuando fueron detectados, el ataque ya había causado daños graves. Como consecuencia, dos venados y cuatro borregos murieron debido a las lesiones sufridas.
Posteriormente, personal del parque realizó trabajos para reparar y reforzar la zona afectada, además de intensificar los recorridos de vigilancia. El Ayuntamiento informó también que la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (UMABA) inició acciones para localizar a la jauría involucrada y atender el caso conforme a los protocolos establecidos.
Más allá de lo ocurrido dentro del zoológico, el hecho evidencia una realidad que se observa con frecuencia en distintos puntos de la ciudad: la presencia de perros en situación de calle y la falta de soluciones integrales para atender el abandono animal.
En este caso, las víctimas fueron ejemplares bajo resguardo. Sin embargo, especialistas y organizaciones han señalado en distintas ocasiones que la reproducción sin control, el abandono y la ausencia de tenencia responsable generan riesgos tanto para otros animales como para las propias personas.
La muerte de seis ejemplares en el Centenario abre preguntas sobre cómo prevenir que situaciones similares se repitan, así como sobre la necesidad de abordar el bienestar animal como un tema que involucra a toda la ciudad.
Mientras continúan las investigaciones sobre lo ocurrido, el parque mantiene vigilancia permanente en sus instalaciones y monitoreo de las áreas donde se registró el ingreso de los perros.
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