Mar. Jun 9th, 2026
La ciudadanía tiene un poder muy importante y cuando se da cuenta de ello, realiza acciones como crear y/o participar en un mapa que permite identificar las zonas más vulnerables ante las inundaciones. Esto ya ocurrió en Mérida, ¿lo sabías?

Raúl Canto Ávila, diseñador del hábitat especializado en análisis cartográfico, fue quien promovió este mapeo al percatarse de la ausencia del mismo. Con una pregunta que nacía de su conocimiento, pero también de su experiencia como ciudadano, «¿por qué no hay mecanismos sencillos para levantar reportes sobre inundaciones?», inició su propio mapeo acerca del tema. Reconoce que sí hay una plataforma para reportar baches y otras situaciones, pero además de que la gente no suele utilizarla, estos datos no derivan en información pública; y tampoco había ningún mapeo específicamente para las inundaciones.

«El objetivo es visibilizar con precisión cuáles son las zonas más vulnerables de la ciudad y cómo estas inundaciones alteran nuestra vida cotidiana».

A pesar de que él no vivió en carne propia las consecuencias de las lluvias torrenciales que ocurrieron recientemente, identificó que había personas perdiendo su patrimonio y era necesario señalarlo. «Fue un instinto de decir: puede servir», pero no se imaginó que en su mapeo se interesarían más 52 mil personas, como ocurrió; fueron alrededor de mil 500 personas las que participaron de manera activa, punteando algún reporte relacionado en el mapa –aunque finalmente solo mil 13 reportes tuvieron las características necesarias para formar parte del mapa–.

«Espero que los datos que están ahí disponibles se utilicen».

Este último «deseo» se ha hecho realidad, pues la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón, ha utilizado sus datos; «en un live de la presidenta municipal vi los datos de los mapas, conozco mis datos, conozco mis puntos y ahí están». A pesar de esto, no hubo ningún acercamiento de dicha autoridad, únicamente tomó lo datos. Quien sí se le acercó fue una dependencia estatal y tuvieron conversaciones para revisar cómo pueden aportar sus datos, pues aunque el mapeo inició en la ciudad de Mérida, alcanzó a recibir respuestas de otros municipios.

«Si pueden ayudar para mejorar algunos aspectos en el Ayuntamiento, no me cierro a colaboraciones, pero lo que más me importa es ayudar a mejorar lo que tiene que ver con la ciudad».

El maestrante de políticas públicas, a través de este mapeo, midió:

  1. Nivel de agua: ¿Hasta dónde llegó el agua?
  2. Afectación temporal: ¿Cuánto tiempo duró la inundación?
  3. Impacto de la inundación: ¿Qué afectaciones provocó?

A partir de esto, la ciudadanía punteó en dónde se encontraba la inundación que reportaban. Obtuvo respuestas gracias a una convocatoria que publicó en redes sociales.

El resultado de este trabajo elaborado desde la ciudadanía fue un mapa de afectaciones:

Con mil 13 reportes acotó: los puntos más grandes y oscuros son los lugares donde el agua causa más estragos.
Muestra las zonas rojas más críticas de la ciudad. El mapa no solo cuenta dónde se reportó más, sino dónde se concentran las inundaciones más largas y graves.

«Es importante señalar el nivel de agua, hubo casos que subieron imágenes y están impactantes, parecen inundaciones de un huracán».

Esta fue la primera vez que realizó un ejercicio de este tipo, pero ahora que vio la participación e interés de la gente por visibilizar lo que ocurre en el lugar que habitan, quiere lanzar una plataforma que ya no sea efímera, sino que se mantenga como una herramienta de mapeo colectivo digital. Su mirada ya se encuentra en el siguiente tema: la accesibilidad al agua. Generar esta información desde la gente que vive la ciudad, dice, es una forma de decirle a las autoridades qué está pasando para que actúen.

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