Mié. Feb 11th, 2026

En muchas empresas —sobre todo pequeñas y medianas— el inicio de una relación laboral suele darse con un apretón de manos, una conversación informal o un mensaje de WhatsApp. “Luego firmamos el contrato”, se dice. Sin embargo, cuando las condiciones no están claras desde el principio, los problemas no tardan en aparecer. Por eso, la correcta redacción de los contratos laborales no es un trámite burocrático: es una herramienta clave para proteger derechos, prevenir conflictos y dar certeza tanto a empleadores como a trabajadores.

En este sentido, nos dimos a la tarea en Vive Mérida, de buscar la voz de un  experto para que nos hablará del tema: Lic. Joaquín Estrada Cicero, cabeza de Servicios Peninsulares y Consultores, Jurídicos Peninsulares, quién nos explica:

“Un contrato laboral es el documento que establece las reglas del juego. En él se definen aspectos fundamentales como el puesto, el salario, la jornada, las prestaciones, las responsabilidades y la duración de la relación de trabajo. Tener estas condiciones por escrito evita interpretaciones ambiguas y reduce el riesgo de desacuerdos futuros».

Cuando no existe un contrato formal, la ley suele dar la razón al trabajador en caso de conflicto, pero esto no significa que la falta de contrato sea positiva. Al contrario, la ausencia de un documento claro genera incertidumbre para ambas partes y puede derivar en procesos legales largos y costosos, nos explica Estrada.

Protección de derechos y obligaciones

Para el trabajador, un contrato bien redactado es una garantía de que su salario, prestaciones y condiciones laborales serán respetadas. Para el empleador, es una forma de dejar claras las obligaciones del trabajador, los límites de sus funciones y las reglas internas de la empresa.

Además, el contrato permite establecer de manera legal aspectos sensibles como la confidencialidad, el uso de herramientas de trabajo, los periodos de prueba o las causas de terminación de la relación laboral. Todo esto ayuda a mantener una relación laboral más profesional y equilibrada.

Prevención de conflictos laborales

Muchos conflictos laborales surgen por malentendidos, nos explica Joaquín

Los horarios que no se acordaron con precisión, funciones que se fueron ampliando sin previo aviso o pagos que no quedaron claros desde el inicio. Un contrato bien redactado reduce estos riesgos porque deja constancia de lo que se pactó.”

En caso de un desacuerdo, el contrato se convierte en el principal punto de referencia para resolver el problema sin llegar necesariamente a instancias legales. En este sentido, redactar bien un contrato es una forma de prevención.

Nos asaltó la duda, y preguntamos: ¿Podemos dejar este trabajo a la inteligencia artificial?

No es una buena idea, cada contrato laboral corresponde a características particulares de una empresa, es imposible que la IA las conozca y pueden quedar muchos sesgos, y ante una demanda laboral vienen los problemas, justo por los vacíos legales que la IA no percibe. Por ello es recomendable acudir a un experto para su redacción.”

Cumplimiento legal y responsabilidad social

La legislación laboral establece la obligación de formalizar las relaciones de trabajo mediante contratos escritos. Cumplir con esta obligación no solo evita sanciones, sino que también refleja un compromiso con la legalidad y el respeto a los derechos laborales, y Joaquín subraya.

Desde una perspectiva de responsabilidad social, las empresas que formalizan sus relaciones laborales contribuyen a la estabilidad económica de las personas trabajadoras y fomentan entornos de trabajo más justos y transparentes.

Redactar bien también es comunicar bien

Un buen contrato laboral debe ser claro, comprensible y específico. El uso de lenguaje excesivamente técnico o ambiguo puede generar confusión. La divulgación jurídica apuesta por contratos que no solo cumplan con la ley, sino que también puedan ser entendidos por quienes los firman.

En un mundo laboral cada vez más flexible —con esquemas híbridos, trabajo remoto y contratación por proyectos— la correcta redacción de contratos laborales se vuelve aún más relevante. Lo que se acuerda por escrito no sólo da certeza: construye confianza y profesionalismo desde el primer día, y Joaquín nos dice al respecto:

Cada vez más los trabajadores conocen más sus derechos, en mucho gracias a la difusión que se ha hecho de estos en las redes sociales, lo que hace que el empleador deba ser precavido con el tema de los contratos para evitar temas de demandas y juicios, y cabe decir que ante una demanda laboral, la pierda o la gane el empleador, es el que más pierde económicamente, porque es quien más invierte en desplazamientos y honorarios de abogados»

Así también, Estrada nos explica, que tanto el trabajador o la trabajadora como el empleador o empleadora no es conveniente que falten a las citas con las autoridades durante la mediación ya que se pierde la oportunidad de presentar pruebas de ambas partes para la consecución del proceso, lo que alarga y complica el mismo.

Finalmente, nos comenta Joaquín, que generalmente estos desacuerdos se arreglan mediante una conciliación, donde el empleador termina acordando una cantidad de dinero para el trabajador, y se acaba el tema, y todo porque no había un buen contrato de por medio.

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