Las horas extras no pagadas

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¿Cuántas veces te has quedado en la oficina horas extras? O visto clientes fuera del horario laboral, seguramente muchas veces, sobre todo si trabajas para la iniciativa privada o tienes una plaza de confianza en la burocracia gubernamental, y esto desafortunadamente es una práctica común ocasionada por el desorden de las organizaciones.

He sido empleada gubernamental de confianza y en la iniciativa privada. En ambas fueron incontables las veces que me quede a trabajar horas extras. En la primera, porque las cargas de trabajo eran absurdas, si se considera que existe una estructura paralela a la de confianza que son los empleados de base o sindicalizados, los cuales, muy pocos se comprometen a quedarse 1 minuto más de lo que estipula en su contrato, además de no estar suficientemente calificados.

En el caso de la iniciativa privada, siempre hay que demostrar algo, quién sabe qué, pero algo para que los superiores vean hasta donde es posible sacrificar la vida personal, por sacar el trabajo extra, el que no se ha concluido, el que no hacen otros, y hasta el del mismo jefe si es necesario con la esperanza de un ascenso, un aumento de salario, en suma que los jefes siempre vean que hay una disposición para laborar hasta la médula de los huesos, lo que puede tener un resultado exitoso o no.

Cuando se trabaja para el gobierno, si se es empleado de confianza, muchas de las horas extras tienen que ver con una especie de sumisión relacionada con: “hasta que se vaya el jefe no nos podemos ir” aunque no se esté haciendo nada, y cuando se está haciendo es porque hubo un bomberazo, y mientras los sindicalizados se van a sus casas, los de confianza no salen hasta que se extinga el incendio. Horas extras que no están consideradas en los tabuladores de la gente de confianza.

La cultura laboral en México, a pesar de la extensa normatividad que señala la Ley Federal del Trabajo, lo que sucede en las oficinas, las fábricas y el trabajo de campo, es una realidad muy distinta, muy lejos de ese estado de Derecho del cual deberíamos gozar todos y que se ha legislado con nuestros impuestos.

Según una encuesta de Indeed, el 60% de los empleados en México trabaja después de su horario ordinario de forma cotidiana.

Indeed también señala que 11% de los empleados labora tiempo extraordinario todos los días de la semana, un 15% tiene horas extras tres veces por semana y para un 16% esto es algo que ocurre dos veces a la semana.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) advierte que en nuestro país, 10.7 millones de trabajadores subordinados laboran más de 48 horas por semana, es decir, por arriba del límite legal. De este universo, la mitad tienen jornadas semanales que superan las 56 horas.

¿Qué falla en las organizaciones?

De acuerdo con la bolsa de trabajo en línea OCC Mundial, estos son algunos de los factores que inciden para que los empleados trabajen horas extras:

  • Mala organización
  • Falta de personal
  • Mala planeación de los líderes
  • Errores que se comenten durante la jornada
  • Los derechos de los trabajadores

Las horas extra están reguladas en la Ley Federal del Trabajo (LFT), al igual que la compensación que deben recibir los trabajadores. De acuerdo con la LFT, el tiempo extraordinario no puede exceder las tres horas diarias, máximo tres veces a la semana. Por cada hora extra se paga el doble del salario que corresponde a una hora ordinaria.

Si bien es cierto que el tiempo responde a situaciones extraordinarias, ya se ha vuelto parte de la cotidianidad de muchas empresas o instancias de gobierno, sin ser remuneradas para los empleados.

Los sindicatos, en teoría son para defender los derechos de los trabajadores, pero no de todos, solamente de aquellos que están en el gremio, a los que se llaman de base, que no se capacitan, salvo que se les obligue, que no trabajarán más allá de lo que se les pide, aunque por suerte siempre hay honrosas excepciones, si no hay pago de horas extras, y como eso sale caro, mejor tener personal de confianza, a quienes con la excusa de tener un mejor salario que el personal base, pareciera que su tiempo no vale igual, porque ya está compensado en la base salarial.

Los derechos son para todos, y al no percibirlos, se vive lejos de un Estado de Derecho, por ello es urgente que los empleados, hagan valer los suyos, pero a la vez se comprometan con el trabajo que hacen, valoren que lo tienen y lo hagan mejor, es la utopía laboral para este país, donde siempre al tener un puesto arriba que el otro hay que someterlo, hasta que entendamos que las leyes existen, y que hay derechos. Sin embargo,las necesidades son tan grandes en este país, que es fácil hacerse presa de la explotación laboral.

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