455 mujeres latinoamericanas hablaron sobre la menopausia, ahora les toca a los hombres
Irene despierta con migraña, no es la primera vez, le dura tres días y la mayoría de las veces la inhabilita. Recurre al IMSS donde le atiende una doctora.
La paciente expone su caso, el cómo los dolores coincidían con sus antiguos ciclos menstruales, –tenía un año que su período había cesado– también estaba presentando algunos malestares que posiblemente estaban relacionados con la menopausia.
La doctora la escuchó y medicó. Siendo que estaba terminada la consulta y dada la situación, Irene le preguntó a la galena que si era posible la refiriese a un endocrino, ginecólogo y también a un nutriólogo pues sentía que necesitaba información y apoyo al respecto, se sentía desorientada y la situación estaba afectando su rendimiento laboral. La doctora le respondió:
“Con este medicamento se debe aliviar la migraña para que puedas seguir trabajando”.
La sororidad femenina se pierde aun cuando muchas mujeres pasamos o terminarán pasando por el mismo proceso: La menopausia. ¿Han escuchado el típico y desagradable comentario: No le hagas caso, ella está menopáusica… ¡Y dicho por otra mujer! Valga la crítica también para la doctora del IMSS.
La menopausia: ¿Muchas preguntas con pocas respuestas?
Mariana Caprile Bolívar, es periodista, chileno-venezolana, actualmente vive en Guatemala, ella narra que su proceso con la menopausia fue similar al de Irene. Todo empezó a sus cuarenta y un años, con dolores en las articulaciones, no sabía si por estrés o si había cualquier otro motivo, fue a un reumatólogo y la diagnostican con artrosis.
Luego aparecieron los bochornos, períodos menstruales irregulares y a pesar de que asistía regularmente a su ginecólogo y a otra variedad de especialistas, nunca se le mencionó que posiblemente estaba transitando por la perimenopausia, término que no conoció hasta casi tres años después de que le empezaran los síntomas.
Fue a través de Google que sospechó lo que podría estarle pasando. Era la transición a la menopausia. Luego se lo confirmó un médico. Vivió esa etapa en soledad, frustración y confusión.
Mariana se dijo a sí misma: “A mis 50 años quiero hacer algo distinto con mi vida, algo que tenga sentido, visión y propósito”, fue allí cuando se le ocurrió crear un proyecto de carácter informativo referente a la menopausia, lo unió con toda su experiencia e invitó a algunas amigas y colegas para estructurarlo. De esto ya hace tres años.
Eva Blanco Fuenmayor, publicista venezolana que aún reside en Caracas, a quien Mariana conocía hace unos 16 años, habían trabajado en el Observatorio Venezolano de Violencia, no pasó por ninguno de los síntomas que padeció su amiga, sólo experimentó algunos bochornos. Al vivirlo distinto, enriqueció el contenido del proyecto.
“Tratamos de hacer hincapié en que la menopausia es sumamente diversa y nos va a pasar a todas”.
Cinco mujeres integraron el equipo inicial, todas de diferentes edades y profesiones. Armaron un proyecto amplio que contempla varios productos y actividades, entre ellos la creación de podcast (que todavía están trabajando), charlas informativas, y difusión por medios de comunicación y redes.
Así iniciaron la búsqueda de financiamiento a través de distintos concursos de perfil social, se dieron cuenta de que, en cuanto a temas sociales relacionados con mujeres, se priorizaba financiar proyectos referentes a la violencia de género y en segundo lugar a la atención a los derechos sexuales y reproductivos. Mariana me comentó lo siguiente:
“Se entiende claramente la importancia de estos temas, pero cuando las mujeres no estamos en etapa reproductiva ¿perdemos nuestros derechos sexuales?”
Aquí se realizó un pequeño paréntesis en la entrevista, es importante hacernos la pregunta: ¿Qué son los derechos sexuales y reproductivos de una mujer? La Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU indica lo siguiente:
“Los derechos sexuales y reproductivos (DSR) de las mujeres son derechos humanos que garantizan la libertad de decidir autónomamente sobre el cuerpo, sexualidad y reproducción sin violencia, discriminación ni coerción. Incluyen el acceso a servicios de salud, planificación familiar, educación sexual, interrupción legal del embarazo y el derecho a una vida libre de violencia obstétrica.”
En la menopausia, nuestro derecho sexual no tiene que ver con el hecho reproductivo, pero sí tiene que ver con el derecho a tener una vida sexual plena: también activa, disfrutable y saludable. Por ejemplo, no sentir dolor producto de la resequedad vaginal, el poder comprender por qué nuestro deseo sexual cambia –o puede cambiar– el derecho a tomar decisiones gracias a estar bien informadas, sin culpa, coacción y miedo, así lo explicó Mariana.
Existen personas que creen que la menopausia trae consigo el fin de la intimidad de la pareja. A esto se refieren las investigadoras cuando se preguntan por los derechos sexuales de las mujeres durante esta etapa biológica y la falta de financiamiento a proyectos relacionados con esta fase de la vida femenina.
Al encontrarse con este panorama durante la búsqueda de patrocinio, Mariana y Eva pasaron a la siguiente etapa. Siendo el año 2023, siguieron con sus planes, lo primero que había que hacer era investigar cómo estaba posicionado el tema de la menopausia a nivel comunicacional.
Descubrieron que en Latam, los países que más hablaban sobre menopausia eran:
- Argentina.
- Chile
- México.
En el resto de los países de la región era casi nula la información. Esto dio pie a estudiar, diseñar, comprobar y difundir una encuesta digital para las mujeres latinoamericanas la cual se convirtió en la base de lo que hoy es su plataforma informativa en Instagram.
“A Penas 50 es un proyecto comunicacional sobre el tema de la menopausia, para informar, apoyar, fomentar la empatía entre mujeres y hombres que acompañan a las mujeres en este proceso, que bajo ningún concepto se tiene planteado sea un acompañamiento tipo coaching.”
Entre octubre de 2023 y febrero de 2024, sin más medios que el “boca a boca” lograron una participación de 455 mujeres latinoamericanas que vivían en diversos países, incluso en Arabia Saudita. 36 preguntas, de las cuales muchas fueron abiertas. El análisis les llevó tres meses.
Algunos de los datos duros obtenidos en la encuesta fueron los siguientes:
- 82% estimó que la cultura de la región existe una asociación inmediata entre menopausia y vejez.
- 61% consideró que, en las sociedades de la región, la menopausia era un tema tabú.
- 44% sintió que no ha recibido información suficiente y asesoramiento adecuado.
- 41% desconocía el significado de la perimenopausia contra el 59% que sí lo conocía.
En cuanto a síntomas, dentro de un top de los diez más comunes, se le solicitó a las encuestadas, indicar cuáles eran los más molestos, la investigación arrojó lo siguiente:
- 49% mencionó sofocos o bochornos, sudoraciones nocturnas, escalofríos.
- 24% dijo que presentaron problemas de insomnio.
- 23% señaló períodos menstruales irregulares, disminución o aumento del sangrado.
- 22% indicó aumento de peso.
- 18% disminución del deseo sexual.
Lo interesante es notar que no todas las mujeres viven igual este momento de su vida. La investigación contó con toda la rigurosidad del caso, por lo cual les han planteado el redactar un artículo científico.
Con estos datos, han logrado canalizar su estrategia comunicacional con el apoyo de algunas figuras públicas venezolanas que cuentan su historia, el cómo se sintieron, con el objetivo de crear empatía y cercanía, romper la vergüenza o el tabú, lograr una conexión con otras mujeres.
También se sumaron, a la estrategia informativa, algunas profesionales de la salud entre quienes destacan: Abigail Sosa, psicóloga mexicana, Carmen Clara Mantellini, ginecóloga venezolana y Lilian Figueroa, nutrióloga guatemalteca.
La menopausia, también es un asunto de hombres
Sí, así mismo. Les cuento de qué se trata. Cuando a las mujeres latinoamericanas se les preguntó en la encuesta quiénes las habían acompañado durante su proceso: 26% indicó que las amigas, 17% la pareja y un 13% hermanas. El primer mes de circulación de la encuesta, la pareja se mantuvo en el primer lugar hasta finalmente quedar en el segundo puesto.
Tanto Mariana como Eva entendieron que podría tratarse de pareja heterosexual o no, pero su curiosidad las llevó a hacerse preguntas más orientadas hacia el sentir y actuar de los hombres: ¿Ellos estuvieron preparados para afrontar los síntomas? ¿Cómo fue su acompañamiento, cómo se sintieron, qué tanto sabían o no de lo que estaba viviendo su pareja? ¿Cómo les afectaba o no lo que estaba ocurriendo?
Así pues, decidieron que era un tema interesante para investigar a través de otra encuesta, dirigida a los hermanos, el hijo, el amigo, y, por supuesto, a la pareja… Mientras ese hombre haya estado o sido cercano a una mujer que esté o haya transitado la menopausia.
La encuesta para hombres consta de 23 preguntas, es anónima, es decir, no se pide ningún dato personal como número de teléfono o correo electrónico y el nombre puede ser un seudónimo. Completar la encuesta les tomará menos de diez minutos.
Es un tema amplio, interesante, lleno de muchos matices e historias, también encontramos algunas injusticias y deudas de la sociedad médica y científica con las mujeres.
Para terminar, la encuesta para mujeres latinoamericanas no solo dejó un sabor a deuda, también afloraron palabras de aliento, porque la menopausia también es libertad, crecimiento, plenitud, experiencia, poder, fuerza, es un llamado a vernos, a palparnos, a sentirnos, detenernos y reencontrarnos. Así lo hicieron saber las 455 mueres encuestadas.
Es un llamado a la verdadera sororidad, un encuentro con nuestro origen que no es otro que vivir en comprensión, apoyo y comunidad.
Caballeros, vayan a responder la la encuesta y nos cuentan, siempre será un gusto leerles.
Mayerling Vera es egresada del I Curso-Taller de Periodismo Ciudadano organizado por Vive Mérida y Habitación Propia.
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