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La demencia cognitiva canina, el Alzheimer de los lomitos

Nuestros lomitos cuando envejecen, lo cual se estima que a partir de los 10 años, tenemos un perro geronte y empieza a fallar, como en los humanos el comportamiento, a nuestra mascota igual que un adulto mayor comienza a padecer olvidos. sufre ansiedad y a registrar una serie de comportamientos que no tenían.

Un día mi perro, a media noche y con la heladez a tope, me pidió que le abriera la puerta del jardín, nunca lo había hecho a esas horas, le abrí y se quedó afuera toda la noche, a partir de ese día todo cambió: empezó con ataques de ansiedad, no se podía dormir, daba vueltas por toda la casa, rascaba las puertas. Nos costó mucho trabajo a la familia entender lo que pasaba, hasta que lo llevamos con un neurólogo-veterinario quien lo diagnosticó con Demencia Cognitiva Canina, desde entonces mi canito ha vivido medicado, y no fue fácil, al poco tiempo, mi otra perrita empezó con lo mismo, pero ella perdió el sentido de orientación, falta de control de esfínteres y aullaba sin motivo aparente, no duró mucho, falleció al poco tiempo.

Andrés Gómez Espitia, tutor de Samy y Emma

¿Que es la Demencia Cognitiva Canina?

Básicamente que el tiempo ha pasado sobre nuestro lomito lo que ha producido un declive cognitivo que afecta su
capacidad de recopilar información, procesarla, retenerla y tomar decisiones sobre ella. En otras palabras es un proceso neurodegenerativo que experimenta el perro geronte, que se manifiesta como cambios de comportamiento que no están
asociados a enfermedades médicas subyacentes. Es el análogo a la enfermedad de Alzheimer en humanos.

Mientras más años tiene el canino, hay más posibilidades de que la Demencia Cognitiva Canina aparezca y se puede identificar si tu lomito presenta alguno de estos síntomas:

  • Cambios de interacción social, el can se vuelve más dependiente de su tutor y se vuelven ansiosos, si era un lomito cariñoso, se vuelven menos afectivo, incluso agresivo.
  • Desorientación especial, el lomito se queda viendo a un punto fijo, camina sin rumbo dentro del hogar y se frena, ya más avanzado el padecimiento no identifica dónde se encuentra su comida.
  • Alteración del sueño, duermen más de día que de noche.
  • Cambios de actividad se vuelven sedentarios, ya no les entusiasma salir a pasear.
  • Olvido del entrenamiento hogareño, ya no va por la pelota y no sale más al patio hacer sus necesidades, las hace dentro de la casa.

Si alguno de estos síntomas está presente en tu mascota es momento de acudir a tu veterinario y preguntar por el tratamiento adecuado, pero más allá de eso tu lomito requiere amor, atención y cuidados. no la está pasando bien, y poco a poco te irá desconociendo más, porque si bien es cierto que los medicamentos pueden retrasar el proceso, este sigue avanzando.

¿Cómo ayudar a tu lomito?

Acondiciona los espacios dale más terreno, mueve los muebles, ten varios platos de comida y agua en la casa para que los encuentre fácilmente, en la medida de lo posible juega con él y si está en condiciones todavía sácalo a pasear, es importante que se sienta estimulado y con ello mermar el padecimiento.

Finalmente, te diremos que este proceso es duro, sobre todo cuando el lomito es parte importante de la dinámica familiar o el compañero inseparable de las personas que viven solas, pero el tiempo no perdona, y por ello hay que disfrutar con ellos todos y cada uno de los momentos que se puedan mientras están aquí.

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