Hoy “ex” Día de la Raza

Cinco siglos después del famoso «¡tierra a la vista!», su conmemoración se ha resignificado.  

Quienes iniciamos la vida escolar en el milenio pasado (sí, los veteranos) podemos recordar que el 12 de octubre solía ser un día de descanso obligatorio, en el que nuestra mochila permanecía cerrada con todo y el dibujito de Cristóbal Colón realizado la jornada anterior para conmemorar su –involuntario- descubrimiento de América.

…Y así fue hasta el año 1993, cuando el entonces secretario de Educación, Ernesto Zedillo, firmó el acuerdo por el que se estableció que el otrora Día de la Raza fuera laborable.

Hoy, a 530 años de la llegada de los exploradores europeos a este continente, el festejo del encuentro de dos mundos y del innegable enriquecimiento cultural que significó para ambos, ha cedido el paso a la reivindicación de los pueblos originarios, con el reconocimiento de sus derechos y la concienciación de los agravios perpetrados contra ellos a través de los tiempos.

De modo que el «ex» Día de la Raza, bautizado así en 1915 por España, en donde actualmente es el Día de la Fiesta Nacional o Día de la Hispanidad, ha recibido nuevos títulos alrededor del mundo: en Argentina, es el Día del Respeto a la Diversidad Cultural; en Bolivia, el Día de la Descolonización; en Nicaragua y Venezuela, el Día de la Resistencia Indígena… y, en México -por decreto presidencial del 18 de diciembre de 2020- le conocemos ahora como el Día de la Nación Pluricultural.

Existen muchos mitos sobre el descubrimiento de América, desde el origen de Cristóbal Colón, de quien se dice pudo ser un judío converso y no haber nacido en Italia, sino en España, Portugal, Inglaterra, Grecia o Croacia, hasta aquella teoría que señala que fueron los propios nativos americanos quienes viajaron inicialmente a Lisboa y, a raíz de ello, los reyes españoles planearon todo el viaje simulando una expedición para superar su terrible crisis económica.

Sea cual sea la verdadera historia, no cabe duda de que quienes nacimos en este continente nombrado en honor al cosmógrafo italiano que lo trazó por primera vez en un mapamundi: Américo Vespucio, debemos sentirnos muy afortunados… porque como dice aquella canción interpretada primero por Nino Bravo y después por Luis Miguel: «cuando Dios hizo el Edén, pensó en América».

Y con motivo del aniversario 530 del descubrimiento de América, Vive Mérida te quiere compartir algunos datos curiosos sobre este episodio histórico, que quizá no te contaron en la escuela:

Colón descubrió América «sin querer queriendo». Hasta el día de su muerte, el nauta italiano estuvo convencido de haber llegado a las Indias (China y Japón); nunca pretendió descubrir un nuevo continente…y pensaba que la Tierra tenía forma de pera.

Las carabelas no eran tres, sino dos. A diferencia de La Pinta y La Niña (llamada en principio Santa Clara, pero conocida así por ser propiedad de Juan Niño), La Santa María no era una carabela, sino una nao, que es una embarcación más grande y lenta.

El hallazgo no ocurrió realmente el 12 de octubre. Aunque el calendario juliano marcaba ese día, un desfase corregido posteriormente indica que la fecha astronómica (tan importante para los navegantes por la posición astral) habría sido el 20 o 21 de octubre, lo que significa que siguieron una ruta ligeramente distinta a la trazada.

Rodrigo de Triana fue quien dio el famoso grito: «¡tierra a la vista!» al divisar la isla Guanahani (hoy San Salvador), pero Colón se adjudicó el mérito argumentando que él la detectó un día antes y así cobró la recompensa ofrecida por la Corona española al primer hombre (ninguna mujer tenía permiso para viajar) que avistara tierra. Por cierto, a los marinos les pagaron por este viaje hasta 1513… ¡21 años después!

Los exploradores europeos trajeron a América: cebada, trigo, arroz, café, espejos, guitarras, armas de fuego… así como múltiples enfermedades por su presunta falta de aseo. A su vez, el nuevo mundo les permitió conocer el maíz, los frijoles, las papas, el cacao, el aguacate, el tabaco y ¡¡¡las hamacas!!! Sí, esta artesanía tan tradicional en Yucatán, fascinó a los españoles que las llamaban «camas con redes de algodón».

Fuentes: CNDH México, National Geographic, El País, Diario AS, Ideal Education Group S. L.