Vie. May 15th, 2026

Una misión de rescate y amor para michis y lomitos: El Bazar de Connie

ByDaniela Esquivel

14 de mayo de 2026

Entre juguetes, ropa y libros de segunda mano, Connie Sosa ha construido mucho más que un bazar: un refugio de ternura para decenas de perros y gatos abandonados que encontraron alimento, cuidado y una nueva oportunidad de vivir.

Los inicios…

Hace quince años Connie Sosa y su hija María comenzaron sus primeros rescates con perritas en situación de calle, llevándolas a su hogar para recibir un buen alimento, un buen baño y valoración veterinaria, muchas de estas perritas tenían sarna y una vez controlada la enfermedad, se esterilizaban y se daban en adopción; así fueron los inicios de lo que hoy conocemos como “El bazar de Connie”, un espacio adaptado en la casa de su anfitriona, donde se pueden adquirir objetos varios, ropa, artesanías, libros, juguetes y muchas cosas más a precios muy accesibles. Algunas cosas son nuevas, otras de poco uso y algunas más de medio uso, pero todo en excelente estado pues están al cuidado de Connie quien con mucha dulzura recuerda que de aquellos primeros rescates llegó a ella Kelly, quien actualmente es una perrita geronte de 16 años, que da cuenta del amor y la ternura con la que Connie Sosa procura a sus animalitos rescatados.

El bazar inició hace diez años en mi domicilio como una iniciativa de otras compañeras quienes sugirieron la posibilidad de que yo lo albergara en mi casa, somos un grupo de señoras adultas que nos dedicamos a recolectar artículos para al bazar para así pagar los rescates que se hacen y los múltiples gastos que se deben afrontar. No pedimos dinero, lo que las personas nos donan es lo que ponemos a la venta, -no me des pescado, dame caña- de alguna manera es como pienso”.

Y sin duda esta transparencia, la calidez de Connie, su compromiso fehaciente, su humanidad y entrega a los animalitos desprotegidos es lo que ha logrado que las personas conecten con su causa y encuentren en el bazar un espacio donde además de ayudarse con recursos materiales que se requieren para el día a día, a su vez están ayudando a muchos seres sintientes a través de sus compras.
Apoyan en diversas maneras y en medida de las posibilidades de los recursos tanto materiales como humanos de El bazar, pues no debemos olvidar que una de las tareas más difíciles en nuestra ciudad, estado y país, es el de comprometerse con la causa animal, casi contracorriente, pues es un esfuerzo muchas veces extenuante y doloroso ante la escasa o nula ayuda gubernamental y la indolencia de buena parte de la sociedad.

Acciones como las que realiza Connie y que inició con su hija hoy son un ejemplo para muchas personas que comprometen sus esfuerzos en beneficio del bienestar animal. Decenas de perritos y gatitos han sido esterilizados, operados, encontrado hogar y recuperado su salud y dignidad gracias a los recursos obtenidos en El bazar.

Siempre hay un ser especial…

Un momento muy conmovedor de esta entrevista es cuando Connie recuerda a su primer amor rescatado. La hermosa Rosita, quien posteriormente también se llamó Connie y a quien llamaremos Connie Rosita.

Mi historia comenzó con una perrita que estaba en la perrera y la iban a dormir, mi hija que ya tenía más experiencia en rescates me pidió que la fuera a buscar. Ella se llamaba Rosita, en la perrrera me dijeron que ella no se dejaba tocar y mordía, tenía unos lacitos rosas por eso le pusieron Rosita, llegué y le dije: -Ya llegué mi amor ya nos vamos a casa-, hicimos una conexión inmediata y todas las personas se impresionaron, pues ella me atendió y siguió. La traje a casa donde ya tenía otras hembritas, la perrita olía muy mal, a carne podrida, todas las perritas la cuidaron y la aceptaron, ninguna de las perritas lastimó a Rosita. Se le bañó y descubrí su patita podrida, al día siguiente se llevó a la veterinaria, se le amputó su patita y cambió su nombre a “Connie” porque mi hijo decía que siempre tenía su conito. Tuvo múltiples operaciones, pero yo siempre la amé demasiado y siempre estaba con ella. La llevaba conmigo a todos lados, como mi llavero, nunca la dejaba sola. Gracias a ella empecé a amar más a los animales, mi Connie era mi hija del corazón y nunca la voy a olvidar, a donde yo iba la llevaba. Le decía -Venga mi niña venga mi reina.»

Nos dice Connie con lágrimas en sus ojos, y voz quebrada, profundamente conmovida, logrando tocar el corazón de quienes le escuchamos.

Connie es una mujer que se describe así misma como una mujer que disfruta ver series y películas, a quien le fascina la lectura pues en sus palabras:

Me hace ser una persona mejor, me inculca, me enseña. Me encantan los helados, el chessecake, los postres en general, aunque procuro hacerlo con moderación. Soy una persona muy feliz, me valoro, quiero y amo lo que hago y lo hago con cariño y sin afán de lucrar, todo lo que entra en el bazar y se vende es íntegro para los animalitos, yo no lo utilizo de manera propia, porque gracias a Dios yo tengo lo mío.”

Connie Sosa

Sus animalitos actualmente son para ella muy especiales e importantes, y nos cuenta:

Lía que nadie adoptaba y se la pasaba amarrada en el patio se hizo muy amiga de Yuria, mi otra perrita, tenían mucha química; Tita fue encontrada toda sarnosa, Maddie ya había recorrido muchos hogares y finalmente se quedó conmigo, Caty fue publicada por Evolución Animal y se veía muy triste así que decidí adoptarla; desde niña amaba los animales y yo no podía tenerlos en ese entonces porque no lo permitían mis papás. Fue hasta que me independicé que logré tener mis animalitos. Mi gran pasatiempo y amor son los animalitos. Cuidarlos y ayudarlos es lo que más me gusta hacer.”


Si deseas apoyar a Connie y su bazar, estos días de celebración por su décimo aniversario son una excelente oportunidad. Además de llevarte cosas muy útiles a tu casa y darles una segunda oportunidad, reduciendo el desperdicio y fomentando el reciclaje y consumo consciente, podrás con tu compra ayudar a muchos animalitos que lo requieren.

El Bazar te espera en: C.55 D. #269 x46 y 48 Francisco de Montejo.

Daniela Esquivel: Directora de escena, promotora de lectura, profesora y colaboradora de medios digitales. Exploradora gastronómica y lectora incansable. Nómada entre la Gran Tenochtitlan y la Tierra del Faisán y del Venado.

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