Lun. Abr 20th, 2026

Es innegable, comprar se ha vuelto parte de la vida diaria y por eso aprender a hacerlo es una herramienta imprescindible. Desde esa lógica, la Revista del Consumidor ha puesto el foco en algo poco atendido: formar a niñas y niños como personas consumidoras informadas desde edades tempranas.

A través de la sección Consuminis Profeco, la publicación impulsa hábitos de consumo responsable entre las infancias, partiendo de algo básico: diferenciar entre necesidad y antojo, involucrarse en las decisiones de compra del hogar y evitar gastos innecesarios. 

Educar desde la niñez puede marcar la forma en que una persona se relaciona con el dinero, los productos y su entorno. Por eso, además de hablar de compras, esta iniciativa promueve que niñas y niños conozcan sus derechos como consumidores y aprendan a ejercerlos. 

Uno de los primeros pasos ha sido acercar información clara sobre alimentación. Por ejemplo, enseñar a identificar los sellos de advertencia en los empaques, como señales de alerta sobre productos con altos contenidos de azúcares, grasas o sodio. 

También se comparten prácticas cotidianas como aprovechar mejor los alimentos, reutilizar objetos y adoptar un consumo más consciente. A esto se suma la educación financiera: entender el valor del dinero desde temprana edad como parte de una formación integral. 

Incluso, la iniciativa se ha vinculado con estrategias de salud pública mediante la difusión de opciones de alimentación más equilibradas, como refrigerios escolares que incluyen frutas, verduras, proteínas y cereales integrales. 

Aunque en la actualidad el consumo suele presentarse como automático, esta propuesta pone sobre la mesa algo distinto: aprender a decidir. Porque formar consumidores críticos no empieza en la adultez, sino mucho antes, y reconocerlo aporta para que las decisiones desde la infancia sean más conscientes.

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