Mar. Feb 3rd, 2026

Plantas Maestras, ¡Esto no es para niños ni para oportunistas!

Confieso que entré a este tema con prejuicio. Sí, confieso abiertamente, lo pequeño y cuadrado que era mi conocimiento en este ámbito y en mi proceso de investigación y aprendizaje me es importante señalar que este artículo no busca incentivar el uso desmedido, inapropiado o festivo de plantas psicoactivas. El abordaje lo haré desde dos campos: La química y desde la medicina natural.

Desde la Química

Deseo desmembrar algunos prejuicios. Empiezo con la palabra: Droga. ¿Estoy hablando de lo mismo cuando se trata de Plantas Maestras? Desde el punto de vista químico, la Real Academia de la Lengua indica:

Droga: Sustancia mineral, vegetal o animal, que se emplea en la medicina, en la industria o en las bellas artes. Sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno.

La química graduada en la UNAM Saraí Ortega, a quien entrevisté vía telefónica, me ilustra el tema de la siguiente manera y parafraseo:

Cuando se habla de sustancia activa significa que esta posee compuestos químicos que generan una actividad en el cuerpo. La diferencia entre un medicamento terminado (farmacéutico) y una planta, es la pureza de este, es decir, en una pastilla, tableta, jarabe, se han separado todos los compuestos que están en una planta para obtener el ingrediente activo en su estado más puro que permitirá atender la afectación para la cual se crea el fármaco.  

Por ejemplo, la cerveza, posee unos tres mil compuestos químicos que te pueden generar una acción corporal. Con las plantas ocurre lo mismo, ellas poseen compuestos químicos que generan una actividad corporal, que van desde sueño, alegría, llanto (la cebolla, por ejemplo) entre otros efectos.   

Ortega indica que cuando la planta se cataloga de psicoactiva es porque el efecto de sus compuestos va específicamente ligados a una acción dirigida al sistema nervioso central y el cerebro, por ello son prohibidas.

En el caso del narcotráfico, lo que hacen es procesar la planta, es decir, lograr la pureza de sus distintos compuestos y mezclarlas con otros componentes para generar tal o cual efecto psicoactivos y adictivos. Algunas muy conocidas son la cocaína, éxtasis, anfetaminas.

Entre las legales, aceptadas socialmente están el alcohol y las medicinas con patente, recordemos que algunas medicinas patentadas generan adicción porque actúan directamente en el sistema nervioso central y son vendidas bajo estricto control médico y farmacéutico. 

Aun cuando a las Plantas Maestras se les puede catalogar de naturales y ancestrales, algunas de ellas, son consideradas ilegales a nivel mundial y no es posible sean trasladadas de un punto a otro de un mismo país u otro, con facilidad y libertad.

Plantas Maestras desde la medicina natural

Hacernos un té de manzanilla es tan natural como tomar agua. El café es el amor de nuestras mañanas, el hinojo es ideal para un té a beber antes de la menstruación. Todo muy cotidiano, mundano. Pero no, no tiene nada de mundano. Las plantas nos brindan su energía, dones, su vida para acompañar la nuestra. 

En Mérida, así lo he aprendido al lado de Nana, como se le conoce a la psicóloga y sacerdotisa nahual Fernanda Martínez, ella me enseñó que no “usamos” la planta, hacemos una comunión con ella, y es la expresión que emplearé en adelante para referirme a ese cambio energético entre seres: ellas, las plantas y nosotros.

Nana indica que una de las características de la persona que llega a una terapia con estas plantas, es porque ya ha intentado de todo para solucionar su padecimiento o problema.  Una vez que el paciente hace contacto con el chamán o sacerdotisa, Martínez recomienda que el paciente se haga un chequeo médico antes de tomar la terapia. 

Personas con diabetes o dolencias cardiacas no deben asistir a este tipo de tratamientos. A su vez, de acuerdo con lo que cada persona haya decidido sanar, el consumo de la planta y su impacto psicoactivo requiere un acompañamiento antes, durante y después del consumo, la elección del experto en estos conocimientos es vital para el éxito del tratamiento porque suministrará la cantidad adecuada de la hierba, y dará seguimiento a los síntomas.  

Las ceremonias, temascales y otros rituales de sanación de origen ancestral no son para curiosos, ni personas que pretendan entretenerse. 

Desde Argentina, Juan Acevedo Peinado, perteneciente a etnia mbyá guaraní, en una entrevista realizada en el año 2018 a razón de la publicación de su libro; “Plantas Sagradas” comentó, cito:

“Esto no es para niños, vemos ya muchos niños, andan buscando cosas que creen que conocen, pero no, no tienen tiempo ni para escuchar ni para aprender (…) donde las plantas han pasado a una especie de mitología urbana, (…) mientras vos con una sonrisa babeante aplaudes diciendo “qué lindo (…) porque ya el que viene no quiere venir a pasar por una ceremonia de medicina, quiere un “flas”, un viaje, un “trip”. 

En Venezuela, Adriana Salinas aprendió mucho sobre medicina Kariñá, etnia del oriente venezolano. Adriana, que practica, ayuda, y asiste a quién la necesite, me comparte lo siguiente sobre el tema:

“Mi maestro decía que el empleo de las plantas – todas, no sólo las psicoactivas – como medicamento era faltarle el respeto a la medicina y a la tradición, porque era como llamar a un amigo sólo cuando necesitas dinero, las plantas deben consumirse cotidianamente para que sean parte de tu vida, quien cura no es la planta sino el elemental que habita dentro de la planta». 

Es la disposición que tenemos a abrirnos a la percepción de otras realidades y de otros entornos que, si están aquí pero más sutiles, con el mismo café existe una correspondencia alquímica, esa correspondencia es con la que los botánicos trabajamos. 

No debemos ver el mundo vegetal como algo al cual accedes sino como algo a lo que perteneces.  Todos estamos atravesando nuestro desierto como Cristo o el transitar del Buda y están estas plantas maravillosas para conectarnos con lo que realmente somos y para lo que vinimos aquí.”

Justo, por lo que comenta Acevedo desde Argentina, y la cosmovisión que comparte Adriana, es que personas como Nana Martínez se mantienen activas en el ámbito del acompañamiento y la enseñanza, para que no se pierda la tradición desde lo sagrado, para no dejar el campo sólo a aquellos que sólo venden “un viaje” entretenido que nada tiene que ver con la medicina ancestral.

Algunas de las plantas sagradas o maestras son las siguientes:

  • El cactus peyote. Es un cactus sin espina. El extracto líquido es empleado para tratar mordeduras de serpientes, escorpiones, también heridas cutáneas.   
  •  Ayahuasca: Es una decocción de la liana Banisteriopsis caapi. Su legalidad varía en cada región. Es usada en diversos pueblos amazónicos especialmente por un chaman y se considera tiene propiedades para tratar la depresión. Su uso debe ser suministrado por un experto debido a que puede generar riesgos psicológicos. 
  • Marihuana: Disminuye la actividad cerebral.
  • Hongos Maestros. En este me detendré un poco más. Se tiene data de su uso desde la era precolombina mesoamericana.  Las especies más consagradas para las ceremonias son pertenecen a los géneros Psilocybe, Panaeolus y Strophari de los cuales, existen unas 230 especies.  México cuenta con 54 de ellos.  Los nombres por el cual se le conoce son: pajarito, San Isidro, derrumbe, hongo mágico, hongo de los dioses.  Su efecto recae directamente en el neurotransmisor, la serotonina, la responsable de muchas de nuestras actividades cognitivas: el sueño, el estado de ánimo, la percepción.  Algunas de las sensaciones ante dicha alteración serían una sensación de euforia, cambio de la percepción auditiva y visual, experiencias introspectivas y espirituales.  Esto ha sido científicamente estudiado, aunque no con la frecuencia deseada.  Así lo indica un artículo publicado en mayo de 2023, Aldo Gutiérrez Saldaña, académico de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD para la web de ese centro de desarrollo en México.  Otra revelación de este artículo es que a pesar de que se obtuvieron resultados positivos en una investigación llevada a cabo por la Universidad en California, Estado Unidos, los riesgos también son altos, textual:


Algunos de los efectos secundarios comunes incluyen náuseas, vómitos, ansiedad, confusión, alteraciones del estado de ánimo y percepción y aumento de la frecuencia cardíaca. Estos efectos pueden ser intensos y desorientadores, especialmente para aquellos que no están preparados o que no tienen una guía adecuada, por lo que de ninguna manera es aconsejable su ingesta si no se cuenta con la asesoría de una persona con amplia experiencia en medicina tradicional o capacitada en este tipo de terapias.

En este punto se puede concluir que la presencia de las plantas maestras en diversos grupos humanos alrededor del mundo con fines medicinales, rituales espirituales-religiosos. No es un juego, las consecuencias de un uso inadecuado tiene consecuencias en muchos ámbitos de la vida, primero en tu estado físico/cerebral, pero también en el espiritual. 

La vulgarización del uso a través de propaganda engañosa y personas poco éticas está de moda. Informarnos, investigar antes de tomar una terapia con plantas maestras, existen muchos estudios, textos, videos que hablan a profundidad de cada planta.  Si asistes a una terapia, ve con humildad ante el ser vegetal con el que harás comunión para encontrar respuestas. 

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