El vínculo entre la Vegetación y la Arquitectura en Mérida: un sendero hacia el confort y la sostenibilidad
Por: Claudia Eréndira Vázquez Torres, Cristina Sotelo Salas y Ruth María Grajeda Rosado
En el 2023 se implementó una encuesta de percepción sobre calidad ambiental en viviendas de Mérida. Como resultado, gran parte de la población reconoció el uso de vegetación como sistema pasivo. Es decir, como elemento clave en la refrigeración de espacios arquitectónicos, pero también reportaron desconocimiento en la selección y elementos clave para la implementación efectiva de vegetación bajo las características del clima extremo que se experimenta en la localidad.
Desde el punto de vista de la vegetación, el diseño de espacios sostenibles en climas extremos, juega un papel fundamental en la regulación térmica, la captación de agua y la mejora de la calidad del aire. En Mérida existe una gran variedad de vegetación que, a través de sus características, textura y escala, permiten una vinculación con el hábitat urbano en busca de rutas sostenibles.

Las especies nativas son aquellas que se desarrollan en una región geográfica específica sin intervención humana. Forman parte del equilibrio natural, al realizar recomendaciones deberían formar parte de las primeras opciones para favorecer las condiciones ambientales. Los factores clave para la selección efectiva de vegetación en la zona urbana de Mérida son:
- Considerar las dimensiones del espacio donde se va a implementar la vegetación.
- Utilizar especies nativas.
- Investigar las características de la vegetación: periodo de floración, crecimiento de raíces, dimensiones que alcanza.
- Determinar las necesidades para mantener las condiciones saludables de la vegetación
- Establecer un plan de mantenimiento.

Es importante considerar la introducción de cuerpos de agua como elementos fundamentales para integrar vegetación en climas cálidos extremos debido a su capacidad para regular el microclima y facilitar la sostenibilidad de los ecosistemas en estas zonas. La combinación de vegetación y cuerpos de agua integran los siguientes beneficios clave:
- Regulación de la temperatura: El agua tiene una alta capacidad de retención de calor, lo que significa que los cuerpos de agua en climas cálidos pueden absorber y liberar calor de manera más lenta que otros materiales, ayudando a mantener temperaturas más estables en su entorno. Esto es especialmente útil en zonas urbanas donde el fenómeno de «isla de calor» puede hacer que las temperaturas sean mucho más altas que en áreas rurales.
- Evaporación y enfriamiento: La evaporación de los cuerpos acuáticos ayuda a enfriar el ambiente circundante, lo que reduce la sensación térmica y mejora el confort en espacios exteriores. Esta evaporación también incrementa la humedad local, por lo que deben utilizarse estratégicamente para preservar ciertas especies vegetales.
- Mejora de la biodiversidad: Los cuerpos de agua proporcionan un hábitat clave para muchas especies vegetales y animales, lo que mejora la biodiversidad. Las plantas acuáticas y las especies adaptadas a ambientes húmedos pueden prosperar, creando un ecosistema equilibrado que favorezca la vegetación en general.
La combinación de vegetación y cuerpos de agua no necesariamente disminuye la humedad; de hecho, podría incrementarla localmente debido al proceso de evapotranspiración (la liberación de vapor de agua tanto por las plantas como por el agua en cuerpos acuáticos). Sin embargo, esta humedad adicional tiene beneficios significativos en el confort térmico y la adaptación de especies acuáticas ante un clima extremo.

En resumen, el vínculo entre la vegetación y la arquitectura en Mérida es fundamental para crear espacios urbanos confortables y sostenibles en un entorno de climas cálidos extremos. Integrar la vegetación en el diseño arquitectónico, combinada con el uso de cuerpos de agua, no solo contribuye al embellecimiento de la ciudad, sino que también mejora el microclima, regula las temperaturas y reduce la sensación térmica, brindando bienestar a sus habitantes.
La vegetación, a través de procesos como la evapotranspiración, y los cuerpos de agua, al generar enfriamiento por evaporación, juegan un papel crucial en la mitigación de las altas temperaturas, favoreciendo un entorno más habitable y saludable. Este enfoque no solo promueve la biodiversidad y la resiliencia urbana, sino que también fomenta prácticas de sostenibilidad al aprovechar los recursos naturales para reducir el impacto ambiental.
Por lo tanto, el diseño arquitectónico que integra estos elementos se convierte en un sendero hacia un futuro más armonioso, en el que la naturaleza y la arquitectura se complementan, haciendo de Mérida un ejemplo de ciudad sostenible y adaptable al cambio climático.
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