El inicio de 2026 encuentra a miles de personas trabajadoras del hogar en Yucatán enfrentando una realidad marcada por la informalidad y la falta de acceso a derechos básicos. Aunque su labor sostiene la vida cotidiana de muchas familias, la mayoría continúa trabajando sin seguridad social ni condiciones laborales dignas.
De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en diciembre de 2025 se registraron en Yucatán mil 455 personas trabajadoras del hogar remuneradas inscritas bajo el esquema correspondiente. De ese total, 815 son mujeres (56%) y 640 son hombres (44%).
Sin embargo, estas cifras contrastan con la dimensión real del sector en la entidad. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), más de 56 mil 224 personas se emplean en el trabajo del hogar en Yucatán, de las cuales el 87% son mujeres. Al cierre de 2025, solo el 2.6% de quienes realizan esta actividad contaban con acceso a la seguridad social, lo que refleja un alto nivel de informalidad que persiste pese a que la afiliación al IMSS es una obligación legal.
Para Raquel Aguilera, co-directora de Jade Sociales, estas cifras evidencian un rezago que requiere atención constante.
“Es importante el seguimiento de la inscripción a la seguridad social de las personas trabajadoras del hogar remuneradas, las personas que van a limpiar las casas, ya que el gran pendiente sigue siendo incrementar de manera significativa el número de personas afiliadas al IMSS, la cual ya es una obligación por ley”, señaló.
Ante este panorama, Jade Sociales, a través de su iniciativa del Centro de Acompañamiento a Yucatán (CATY), reafirmó su compromiso de brindar asesoría gratuita a trabajadoras del hogar, costureras y trabajadoras de maquila sobre sus derechos laborales, como una forma de hacer frente a la precarización que continúa afectando a estos sectores.
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