Mié. Feb 18th, 2026
Sobre la calle 60 del centro de Mérida, entre el ruido propio de la zona y mares de gente caminando, se encuentra un espacio de silencio, aprendizaje y conexión con el territorio que habitamos: la Biblioteca Yucatanense. Un sitio que, a pesar de encontrarse en la calle principal de la ciudad, parece pasar desapercibido; sin que nadie le mire, incluso cuando pasan por ahí todos los días o trabajan a unas cuantas calles.

Esta biblioteca, no es como cualquier otra, tiene un contenido especializado. Está dividido en tres secciones principales: Fondo reservado, Hemeroteca y la Biblioteca Crescencio Carrillo Ancona. Y aquí te hablaremos sobre las tres.

Fondo Reservado: un viaje de varios siglos

Tomás Puc Itzá, encargado del Fondo Reservado, cuenta que en esa sección se guardan y conservan los documentos más antiguos. Datan desde el Siglo XVII hasta 1949.

«Tenemos más de tres siglos de historia», dice con un brillo en los ojos.

Continúa explicando: La Biblioteca Yucatanense es una biblioteca especializada en tema yucateco y del área maya, que comprende la península, parte de Chiapas y los países vecinos de Belice y Guatemala.

Tal vez no te imaginas que ver documentos de cuando la imprenta llegó a Yucatán, sin embargo, ¡es posible! Precisamente gracias al fondo de esta biblioteca, que conserva dichos archivos de 1813.

Conservar documentos de hace 213 años, e incluso anteriores cuando se habla de manuscritos, es una labor que requiere cuidado y dedicación. La temperatura y la humedad son dos factores clave, por lo que este tipo de archivos se encuentran protegidos para prevenir su afectación en un lugar como Mérida que se caracteriza por ser muy húmedo.

Además del control ambiental, también cuentan con otras medidas para preservar los archivos, como mantenerlos en guardas de primer y segundo nivel; asimismo, la manipulación debe ser únicamente con guantes. Sobre esto, abunda Aracely Poot Cen, maestra en bibiotecología, quien explica que la grasa y bacterias de las manos se transfieren al papel si se agarran directamente, e incluso puede provocarle irritaciones a personas alérgicas. En la entrada de la biblioteca, cuentan con guantes a la venta, pero también puedes traer los tuyos si así lo prefieres.

Guardas de primer nivel: protegen al archivo de forma individual.
*No contamos con los derechos de la imagen, todos los derechos a quien correspondan
Guardas de segundo nivel: son cajas que contienen las guardas de primer nivel, contienen varios archivos.
*No contamos con los derechos de la imagen, todos los derechos a quien correspondan

Por si nada de esto fuera suficiente, la digitalización de estos documentos es otra vía. Desde el 2008 cuando hicieron las primeras pruebas, hasta ahora, han logrado digitalizar 40 por ciento de los archivos, pero es un trabajo que continúa activamente.

«Se digitaliza mes con mes, solamente en esta sección tenemos 18 mil volúmenes y eso hay que multiplicarlo: un volumen puede tener 900 páginas, un volumen puede ser 200… Ya llevamos más de un millón de imágenes digitalizadas en nuestro portal», apunta Tomás Puc.

En el Fondo Reservado hay 18 mil volúmenes, pero a estos se suman los de la Hemeroteca, y los de Biblioteca Crescencio Carrillo Ancona. 

Y es que digitalizar no es tan sencillo como escanear y devolver al estante, aunque Puc Itzá –también bibliotecario referencista– lo describe como «un trabajo muy hermoso», requiere de todo un proceso. Para empezar, revisan la información que contiene e identifican su nivel de importancia, posteriormente realizan labores de conservación y restauración como parte de la preparación para la digitalización; y tras digitalizar, no termina el proceso porque: clasifican, catalogan, editan y, por último, suben los ejemplares a su portal. Es hasta ese momento que dan por finalizado este trabajo.

Biblioteca Crescencio Carrillo Ancona: más de 45 mil oportunidades de conectar con Yucatán

Esta biblioteca inicia en donde termina el Fondo Reservado, es decir, en el año 1949 y continúa hasta la actualidad. Los únicos libros que no se encuentran dentro de ese rango de tiempo, son los que eran de la biblioteca personal de quien da nombre a este espacio: Crescencio Carrillo Ancona; de él, tienen archivos previos.

«Hemos estado incrementando el acervo, últimamente registramos el acervo 45 mil 300», detalla Víctor Argáez, coordinador de esta biblioteca. Estos documentos no solamente incluyen libros, sino también revistas, folletos, una parte de la sección amarilla, enciclopedias, entre otros.

Aquí puedes encontrar particularmente archivos con la temática de Yucatán, así como con la autoría de personas de la entidad. «No tenemos una biblioteca general, por ejemplo: temas de informática, o matemáticas…».

Por la naturaleza de los documentos que manejan, a diferencia de las bibliotecas convencionales, no puedes ingresar para tomar los libros que llamen tu atención; sino que se maneja por estantería cerrada, es decir, te puedes acercar al mostrador y allí te entregan el ejemplar que buscas. O, en caso de necesitarlo, te orientan para encontrar lo que necesitas.

El año pasado, casi mil 500 personas visitaron la biblioteca. Y, aunque el encargado de la biblioteca, puntualiza que parecen pocos en comparación con otro tipo de bibliotecas, reconoce que es un número interesante cuando se sabe que quienes llegan a la biblioteca están investigando sobre el Estado.

Maritza Ramírez, bibliotecaria, cuenta que la gente a veces llega investigando un tema, pero no sabe qué libro en particular está buscando. Y es ahí cuando su labor, ya no solo es entregar el libro, sino también orientar.

«La base de datos que tenemos en la biblioteca virtual ha ayudado mucho», continúa, Víctor. Este apartado digital ha logrado que muchas personas que llegan a la biblioteca ya sepan qué libro o, por lo menos, qué autor/a necesitan. Pero «también hay gente que llega sin conocer nada».

Cuando pasa eso último, es cuando les toca indagar con las personas sobre sus necesidades, para así recomendarles los documentos que les sean de utilidad; no siempre es tarea sencilla, pues así como hay temas sobre los que tienen un solo libro, hay otros sobre los que tienen muchísimos y es necesario acotar la temática hasta dar con el o los libros indicados.

Hemeroteca: periódicos desde 1950 hasta hoy

El Diario del Sureste, Diario de Yucatán, Por Esto!, Novedades, La Jornada Maya, son algunos de los ejemplares que alberga este espacio. «Todos los días nos van llegando las publicaciones» y se encuentran en orden cronológico desde el año 1950 hasta la fecha…

Aracely Poot Cen, coordinadora de la hemeroteca José María Pino Suárez, está interesada en que llegue gente a visitar este espacio. «Que pudieran venir hasta por curiosidad, lo que guardan las notas, los artículos que contienen los periódicos y revistas». Para satisfacer los intereses diversos, cuentan con un inventario vertical dividido por temas.

Para ella, resulta imposible escoger un periódico en específico como su favorito porque considera que todos son importantes. «Todo vale la pena, porque no es lo que a mí me guste, sino lo que le interese al usuario», y mira que lo que pueden buscar varía tanto que no se puede condensar.

Para Aracely las personas que visitan la hemeroteca son tan relevantes que su impacto ha salido de extenderles los periódicos. Recuerda que en una ocasión un señor acudió muy angustiado porque le querían quitar una propiedad y no tenía cómo comprobar que era suya y fue gracias a uno de los periódicos que albergan, que consiguió evidencia para que no le quitaran su hogar.

Un trabajo con corazón

Para Tomás Puc Itzá, estar en el Fondo Reservado es una fortuna.

«Me gusta mucho revisar los documentos. Soy afortunado de revisarlos, tocarlos, olerlos… Oírlos. Ver esos detalles que a veces, lo virtual sí ayuda, pero hay cosas que seré un poco romántico, pero no es lo mismo que estar frente a la edición impresa».

Los grabados, los dibujos y todo lo que comunican los archivos más allá del propio texto: la encuadernación, el tipo de papel, la tipografía… Son elementos que a Tomás le gusta observar porque gracias a ellos identifica épocas, estilos, contexto.

Pero, por supuesto que entre tanto acervo, tiene un documento favorito: El Periquito, un periódico para niñas y niños que enseñaba números romanos, adivinanzas, cómo hablar y escribir el español. Con mucha emoción explica: «me gusta muchísimo la cuestión pedagógica. Es un periódico para niños, del Siglo XIX, de 1881… Imagínate, muy adelantado».

A Víctor Argáez, desde la biblioteca, lo que más le gusta es la esencia de estar entre estantes: la tranquilidad. «El ambiente que tenemos acá es de relajación. Y en la atención que damos a los usuarios, te da gusto cuando llega un usuario que sabe lo que quiere».

A pesar de que describe este como un espacio de calma, también vive momentos estresantes y de desesperación. En ocasiones, necesitan un libro que parece haberse esfumado; entre más de 45 mil libros, se vuelve un caos encontrar un archivo que no está correctamente registrado en su inventario.

Él también tiene un libro favorito en su área: Un Mexicano, el pecado de Adán. Este es tan importante por ser el primer libro impreso en Yucatán, que no solamente es el preferido de Víctor, sino también de Maritza. De este libro no existen más que tres copias y, con mucho orgullo que se extiende hasta sus labios formando sonrisas, dicen que allí tienen una. El libro fue el primero en imprimirse en Yucatán, exactamente en 1838.

La bibliotecaria dice que estar ahí «es un trabajo noble», le gusta por eso, y porque le da paz. Pero también disfruta con la sorpresa, porque entre tantos documentos, no pueden conocerlos todos y cuando llega alguien solicitando un tema en específico que les lleva a relacionarse con un libro con el que no habían tenido contacto previo, disfruta el descubrimiento.

Finalmente, desde la hemeroteca, Aracely comparte lo que más le gusta de su trabajo: leer los periódicos. Artículos de cocina, recetas, artículos de autores yucatecos, qué cines habían, son algunos de los temas que encuentra interesantes entre los diarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *