Sáb. Mar 21st, 2026

Del campo a la ciudad: productores yucatecos apuestan por un consumo más justo y local

En Mérida, cada vez son más los espacios que buscan acortar la distancia entre quienes producen los alimentos y quienes los consumen. Uno de esos espacios es el Mercado Agroecológico del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), que este año fue nombrado “U yich in meyaj” —“el fruto de nuestro trabajo”—, con la participación de colectivos de distintas regiones del estado.

Más que un punto de venta, el mercado se ha convertido en un espacio donde se ensaya otra forma de consumo: más cercana, más consciente y con impacto directo en las comunidades que producen.

Un puente entre productores y ciudad

En esta edición, 13 colectivos ofrecieron productos elaborados localmente, muchos de ellos provenientes de procesos agroecológicos. Es decir, prácticas que buscan reducir o eliminar el uso de agroquímicos, recuperar semillas nativas y apostar por formas de producción más respetuosas con el entorno.

El Dr. Jorge Urdapilleta Carrasco, investigador por México adscrito al CICY, explicó que este mercado se realiza nuevamente con la intención de que las y los integrantes de los colectivos puedan vender directamente sus productos a la sociedad meridana.

“Dichos colectivos destacan por haber emprendido procesos de transición agroecológica, a fin de eliminar o reducir, en la medida de lo posible, el uso de agroquímicos, cultivar variedades nativas de alimentos y retribuir mediante un pago justo a las familias campesinas”.

La apuesta no es menor. En un contexto donde gran parte de los alimentos circula a través de intermediarios, estos espacios permiten que las y los productores vendan directamente, lo que también se traduce en un pago más justo para las familias campesinas.

Desde su creación en 2024, como parte del proyecto Red ALISA Yucatán, el mercado ha reunido a colectivos —en su mayoría de comunidades mayas peninsulares— provenientes de 26 municipios del estado. Una red que, poco a poco, va tejiendo alternativas frente a modelos de consumo más industrializados.

Lo que hay detrás de cada producto

Quienes visitaron el mercado encontraron alimentos con historias. En los puestos hubo desde tortillas, tostadas, tamales, atole e iswa elaborados con maíces nativos, hasta frutas y hortalizas de temporada, pan de masa madre, huevo, quesos y leche de cabra.

También se ofrecieron productos derivados de la miel —tanto de abeja Apis como melipona—, alimentos hechos con semilla de ramón, antojitos yucatecos, conservas, salsas, botanas y artesanías.

Y detrás de cada uno hay decisiones: qué sembrar, cómo hacerlo, cómo cuidar la tierra y cómo sostener una economía local que muchas veces compite en condiciones desiguales frente a grandes cadenas.

Consumir también es una decisión

El Mercado Agroecológico “U yich in meyaj” no solo plantea una alternativa para quienes producen, sino también para quienes compran.

Elegir alimentos locales, de temporada y producidos bajo esquemas agroecológicos no es únicamente una cuestión de salud, sino también de impacto social y ambiental. Es decidir a quién se apoya con cada compra y qué tipo de sistema alimentario se fortalece.

En ese sentido, estos espacios no solo venden productos: invitan a repensar la relación entre el campo y la ciudad, y a reconocer que, detrás de lo que llega a la mesa, hay mucho más que un precio.

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