Iniciar el año con el propósito de comer mejor es un reto que va más allá de la fuerza de voluntad; es, ante todo, un ejercicio de presupuesto. Basándonos en los datos más recientes de la Profeco y las directrices de la Secretaría de Salud, hemos desglosado el costo real de mantener una alimentación completa y saludable en el hogar.
El punto de partida: La Canasta Básica
Según el programa “Quién es Quién en los Precios”, al cierre de diciembre de 2025, el paquete de los 24 productos esenciales monitoreados por la Profeco se mantuvo en un rango de entre $800 y $900 pesos semanales.
Sin embargo, este monto es apenas el mínimo indispensable. Para lograr una nutrición óptima que incluya los tres tiempos de comida (desayuno, comida y cena) de forma variada, es necesario ampliar la lista de compras.
¿Qué significa comer balanceado?
Contrario a la creencia popular, comer bien no es sinónimo de restricciones severas. Las autoridades de salud enfatizan que una dieta correcta debe ser:
- Variada: Incluir frutas, verduras, cereales y leguminosas diariamente.
- Suficiente: Cubrir las necesidades energéticas sin excesos.
- Natural: Priorizar el agua simple y reducir los productos ultraprocesados.
En el día a día, esto se traduce en menús caseros como avena con fruta, guisos de pollo o pescado con guarniciones de vegetales, y cenas ligeras a base de leguminosas o ensaladas.
El costo real por persona
Al añadir proteínas frescas, una mayor variedad de vegetales y frutas de temporada a la canasta básica, el presupuesto se ajusta al alza. De acuerdo con los precios observados a inicios de 2026, el costo adicional es de aproximadamente $200 a $400 pesos.
| Concepto | Inversión Semanal Estimada |
| Canasta Básica (Mínimo Profeco) | $800 – $900 |
| Complementos (Proteínas, frutas y verduras extra) | $200 – $400 |
| Total por persona (Menú equilibrado) | $1,000 – $1,300 |
Nota: Esta cifra es una referencia para un adulto promedio y puede variar según la región del país y el establecimiento (mercados locales vs. supermercados).
Un desafío de planeación
Aunque comer de forma saludable representa un incremento respecto al gasto mínimo, sigue siendo significativamente más económico que consumir alimentos fuera de casa.
Para este 2026, el mensaje es claro: la alimentación balanceada es una inversión necesaria, pero también un desafío económico. La clave para las familias mexicanas reside en la planeación estratégica de compras y el aprovechamiento de los precios estables para que el bienestar nutricional no comprometa la estabilidad financiera.
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