La red de pueblos mayas alza la voz contra los impactos socioambientales ocasionados por bancos de material pétreo en Yucatán
Los pueblos mayas de Xcucul Sur, Tebec, Hotzuc, Yaxcopoil, San José Tzal, Ticimul, Noc-ac, Cheuman, Petecbiltun y Texán Cámara, así como otras comunidades del territorio, decidieron organizarse y conformar una Red de Pueblos contra la Minería, ante las graves afectaciones provocadas por los bancos de material pétreo instalados en comisarías de los municipios de Mérida y Umán.
Desde dicha organización, denunciaron públicamente las violaciones sistemáticas a sus derechos colectivos, en particular al territorio, autonomía y libre determinación.
Destacaron que, hasta hoy, ninguno de estos proyectos ha realizado un proceso de consulta previa, libre e informada, como exige el derecho nacional e internacional.
«No cuentan con nuestro consentimiento. Y el consentimiento no es un favor ni una formalidad: es un derecho reconocido a los pueblos indígenas que el Estado está obligado a respetar, le guste o no a los empresarios, a los gobiernos o a los llamados “desarrollistas inmobiliarios”.
Enlistaron los daños concretos que están atravesando debido a estas minerías:
- Explosiones constantes que generan estrés, miedo y afectaciones emocionales en niñas y niños.
- Polvo suspendido que respiran todos los días, con impactos en nuestra salud.
- Caminos invadidos por volquetes que ponen en peligro la movilidad y seguridad.
- Viviendas con rajaduras y daños estructurales por las detonaciones.
- Tala de monte y desplazamiento de fauna.
- Afectación al patrimonio arqueológico, como ocurrió en Yaxcopoil.
«Mientras a unos les quitan tierras para megaproyectos, residencias de lujo o para el llamado Tren Maya, a nuestros pueblos nos están dinamitando el territorio. Hoy, por donde se mire, hay bancos de material pétreo. Volquetes entran y salen día y noche. Esta no es una forma digna de vivir«.
Dirigiéndose al gobierno federal, estatal y municipal, dijeron BASTA. Exigen que cese la destrucción del territorio y la autorización de proyectos sin su consentimiento.
Desde su visión, no puede sostenerse un modelo de “desarrollo” que destruye pueblos, fragmenta comunidades y sacrifica la salud. Por lo que exigen:
- Alto inmediato a la autorización de nuevos bancos de material pétreo o minería no metálica en nuestro territorio.
- Reconocimiento oficial de la emergencia socioambiental que han declarado junto con otros pueblos de la península.
- Reparación integral del daño, que incluya atención a la salud física y emocional de la población, reparación de viviendas afectadas y restauración del monte, el aire y el agua.
- Respeto a su autonomía y libre determinación.
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