La pesca ilegal continúa representando una amenaza para la biodiversidad marina de Yucatán. En un operativo de vigilancia realizado frente a la costa de Dzilam de Bravo, autoridades federales aseguraron 250 kilogramos de pepino de mar, además de otras especies capturadas durante periodos de veda y equipo utilizado para pesca submarina.
El aseguramiento ocurrió el pasado 26 de junio, cuando una embarcación pesquera sin matrícula fue detectada durante un recorrido de vigilancia marítima realizado por personal de la Secretaría de Marina, en coordinación con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).
De acuerdo con la información oficial, la embarcación no atendió la indicación para detenerse, por lo que fue seguida hasta aproximadamente 3.7 kilómetros al noroeste de Dzilam de Bravo, donde finalmente fue inspeccionada.
En el interior se localizaron 250 kilogramos de pepino de mar, tres kilogramos de pulpo cuya captura se encuentra en periodo de veda y tres kilogramos de boquinete. También fueron asegurados arpones, compresores de aire, snorkeles, visores, aletas y otros implementos empleados para la pesca submarina.
Las autoridades también informaron del hallazgo de una pequeña cantidad de hierba con características similares a la marihuana.
Tres personas fueron detenidas y puestas a disposición de la autoridad competente junto con la embarcación y los productos asegurados, con el fin de determinar su situación jurídica.
El caso vuelve a llamar la atención sobre la importancia de combatir la pesca ilegal en las costas yucatecas, particularmente cuando involucra especies protegidas o sujetas a vedas temporales.
El pepino de mar es una especie de alto valor comercial cuya extracción ilegal ha generado durante años una fuerte presión sobre las poblaciones naturales. Además de su importancia económica, desempeña un papel fundamental en los ecosistemas marinos al contribuir al reciclaje de nutrientes y a mantener la salud de los fondos marinos.
Las vedas, por su parte, buscan permitir que especies como el pulpo completen sus ciclos reproductivos y mantengan poblaciones saludables, lo que beneficia tanto a la biodiversidad como a las comunidades pesqueras que dependen de estos recursos.
Especialistas han señalado que respetar las temporadas de captura y combatir la extracción ilegal resulta clave para garantizar que los recursos marinos continúen disponibles para las futuras generaciones y para quienes viven de la pesca legal en las costas de Yucatán.
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