Análisis Semanal De Vive Mérida del 27 de septiembre al 3 de octubre

ByRedacción

4 de octubre de 2026
Análisis

Autismo: del censo a la inclusión real

El ejemplo más claro está en la conversación que esta semana se abrió alrededor del autismo. Más de 2 mil 400 personas se han registrado ya en el Censo Municipal de Autismo de Mérida, una iniciativa que permitirá conocer dónde viven, qué servicios requieren y en qué zonas de la ciudad existen mayores necesidades.lajornadamaya+1

Pero casi al mismo tiempo apareció otra discusión: la posibilidad de regular el uso de pirotecnia alrededor de hospitales, asilos y espacios relacionados con personas autistas o con hipersensibilidad sensorial. No se está proponiendo, hasta ahora, una prohibición general de la pirotecnia; se trata de un planteamiento que todavía debe discutirse en el Congreso del Estado, tras una etapa de diálogo con habitantes, comerciantes y autoridades.yucatanalamano+3

Sin embargo, la propuesta pone sobre la mesa algo mucho más interesante que los cohetes: nuestra idea de inclusión.

Porque podemos construir centros, ofrecer terapias, levantar censos y organizar conferencias. Todo eso importa —el Gobierno del Estado, por ejemplo, definió como prioridad para 2026 el fortalecimiento del Centro Estatal de Atención para el Autismo, con una inversión de 90 millones de pesos —. Pero incluir también significa preguntarnos qué estamos dispuestos a modificar nosotros.yucatan.gob+1

Durante mucho tiempo hemos entendido la inclusión como el esfuerzo que realiza una persona para incorporarse a un entorno diseñado por otros. Tal vez tendríamos que invertir la pregunta: ¿qué necesita cambiar el entorno para que esa persona también pueda habitarlo?

Ecosistemas: reparar no basta

Algo parecido ocurre con nuestros ecosistemas. Yucatán perdió 2 mil 879 hectáreas de manglar entre 1988 y 2004, y ahora existen acciones para restaurar humedales. Esta misma semana, además, tuvimos noticias de un derrame de hidrocarburo en la Ciénega de Progreso que requirió acciones de contención.

Son hechos diferentes, pero juntos dejan una pregunta difícil de ignorar: ¿por qué somos mucho mejores organizándonos para reparar que para evitar el daño?

Restaurar es indispensable cuando ya hemos perdido. Limpiar también lo es cuando algo se derrama. Pero una política ambiental madura debería medirse igualmente por aquello que logró conservar, por la contaminación que evitó y por los ecosistemas que nunca fue necesario rescatar.

Adicciones: llegar antes del tratamiento

Y esa misma lógica de llegar antes puede aplicarse a otro de los datos inquietantes de la semana. En 2025, 1,812 personas fueron atendidas en los centros de tratamiento y rehabilitación no gubernamentales considerados por el sistema de vigilancia de adicciones en Yucatán; en 1,238 casos, alrededor del 68%, el cristal fue reportado como principal droga de impacto.

Hay que decirlo con cuidado: eso no significa que siete de cada diez personas que consumen drogas en Yucatán consuman cristal. Habla de quienes llegaron a esos centros. Pero precisamente por eso la cifra debería llevarnos a mirar hacia atrás. Antes del tratamiento hubo un primer consumo. Antes de la dependencia hubo probablemente una historia. Y antes de que alguien entrara a rehabilitación existieron oportunidades para intervenir.

Embarazos infantiles: detectar la violencia

Con los embarazos infantiles y adolescentes ocurre algo todavía más delicado. La estrategia anunciada en Yucatán contempla no solamente prevención del embarazo, sino acciones para detectar violencia sexual y otras vulneraciones de derechos. Eso obliga a abandonar explicaciones cómodas.

Cuando hablamos de niñas, particularmente, no basta con preguntar por qué ocurrió un embarazo; también debemos preguntarnos qué pudo haberle ocurrido a esa niña antes de quedar embarazada y quién debió haberlo advertido.

Hepatitis C: lo invisible que avanza

Finalmente está aquello que literalmente puede permanecer invisible: la enfermedad. Hasta la semana epidemiológica 36 de 2026 se habían registrado 82 casos de hepatitis C en Yucatán, frente a 63 en el mismo periodo del año anterior, un incremento cercano al 30%. La hepatitis C puede transcurrir durante años sin síntomas evidentes. El cuerpo puede estar diciéndonos algo sin que sepamos todavía escucharlo.yucatan.com+2

Y quizá ahí está la metáfora de toda esta semana.

Hay problemas sociales que también avanzan silenciosamente.

No siempre hacen ruido. No necesariamente aparecen primero en una estadística. A veces están en una familia que no encuentra atención para su hijo; en alguien que sufre con el estruendo de una celebración que para los demás resulta divertida; en un manglar que pierde lentamente su capacidad de regenerarse; en un joven que comienza a consumir una sustancia; en una adolescente que deja de asistir a clases o en una enfermedad que todavía no produce síntomas.

Después llega el dato.

Y entonces decimos que descubrimos el problema.

Pero quizá no lo descubrimos. Simplemente finalmente aprendimos a verlo.

Los datos como comienzo, no como resultado

Por eso los censos importan, las estadísticas importan, la vigilancia epidemiológica importa y escuchar a las comunidades importa. Nos permiten hacer visible aquello que de otra manera podría permanecer escondido detrás de nuestra normalidad. Sin embargo, contar personas no las incluye. Identificar contaminación no restaura un ecosistema. Registrar consumidores no evita adicciones. Contabilizar embarazos no protege por sí mismo a una niña. Y conocer cuántos casos existen de una enfermedad tampoco garantiza prevención y tratamiento.

Los datos deberían ser el comienzo, no el resultado.